Se aceleran los preparativos de la suspensión de pagos de General Motors y Chrysler

  • Washington, 7 abr (EFE).- Los preparativos para que General Motors y Chrysler se declaren en suspensión de pagos se han acelerado en las últimas horas ante los problemas que tienen para reestructurarse antes del plazo dado por Washington.

Se aceleran los preparativos de la suspensión de pagos de General Motors y Chrysler

Se aceleran los preparativos de la suspensión de pagos de General Motors y Chrysler

Washington, 7 abr (EFE).- Los preparativos para que General Motors y Chrysler se declaren en suspensión de pagos se han acelerado en las últimas horas ante los problemas que tienen para reestructurarse antes del plazo dado por Washington.

La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que General Motors tiene hasta el 1 de junio para preparar un nuevo plan de reestructuración, más radical y profundo que el presentado el 17 de febrero, o la empresa tendrá que declararse en suspensión de pagos.

Obama dio a Chrysler hasta el 1 de mayo para conseguir lo mismo.

Fuentes cercanas a General Motors (GM) han revelado a varios medios de comunicación estadounidenses que los preparativos para una posible suspensión de pagos son cada vez más "intensos y serios", según recogió hoy la página web de la cadena CNN.

GM, que tiene 28.000 millones de dólares en deuda sin asegurar, quiere que los tenedores de bonos reduzcan la cifra en dos tercios a cambio de una participación en la compañía.

Mientras, en el Gobierno canadiense crece la percepción de que las autoridades estadounidenses están preparándose para una declaración de bancarrota de al menos uno de los dos fabricantes, al anunciar hoy programas para dar garantías a consumidores y proveedores de los dos fabricantes.

El ministro de Industria canadiense, Tony Clement, dejó claro que Ottawa está cada vez más convencida de que la suspensión de pagos es casi inminente.

"Solía haber una frase en el sector del automóvil, 'demasiado grande para caer'. Creo que esa frase ya no tiene sentido", afirmó Clement cuando se le preguntó sobre el futuro de General Motors y Chrysler.

"Nos tenemos que preparar para otras opciones, incluida la suspensión de pagos en EE.UU. y Canadá", añadió.

La agencia financiera Moody's dijo ayer en un informe que hay un 70 por ciento de posibilidades de que General Motors o Chrysler se declaren en suspensión de pagos y que esta última empresa es la que más está en peligro.

"Chrysler encara una carga más pesada para demostrar su viabilidad que GM", afirmó el vicepresidente de Moody's, Bruce Clarke.

Las fuentes consultadas por CNN sobre GM declararon que "podría ser la mayor compañía industrial que se declara en bancarrota. Más vale que los preparativos sean intensos y serios. Se están haciendo preparativos porque hay poco tiempo".

Las dos empresas automovilísticas han recibido 17.400 millones de dólares en préstamos públicos (13.400 millones para GM y los 4.000 millones de dólares restantes para Chrysler).

Además, han solicitado hasta 21.600 millones de dólares adicionales para seguir con la reestructuración en los próximos meses.

El domingo, durante una entrevista en la cadena de televisión NBC, el consejero delegado de General Motors, Fritz Henderson, dijo que GM estaba dispuesto a recurrir a la suspensión de pagos "si es necesario".

La postura de Henderson sobre la bancarrota contrasta con la del anterior consejero delegado de GM, Rick Wagoner, que se opuso de forma frontal a esa posibilidad.

Wagoner se vio obligado a dimitir la semana pasada bajo presiones de la Casa Blanca.

El Grupo Presidencial del Automóvil (GPA), encargado de la reestructuración del sector automotriz, ha indicado a GM que la suspensión de pagos serviría para separar las partes rentables de la empresa de aquellas que son deficitarias.

La "buena" GM sería el núcleo del nuevo fabricante de automóviles que mantendría tres o cuatro marcas: Chevrolet, Cadillac, Buick y quizás GMC. El resto sería liquidado para pagar a los acreedores.

Con respecto a Chrysler, Moody's consideró que "tiene el riesgo más elevado de bancarrota".

El fabricante ha llegado a un acuerdo con Fiat para establecer una alianza industrial que pueda permitirle ofrecer vehículos de reducido consumo en Estados Unidos, uno de los requisitos demandados por Obama para mantener la ayuda financiera a Chrysler.