Economía/CCM.- (Amp) Los administradores no descartan ninguna solución, pero buscarán la "menos gravosa" para el erario

MADRID, 30 (EUROPA PRESS) Los administradores nombrados por el Banco de España para gestionar a partir de ahora Caja Castilla-La Mancha (CCM), que fue intervenida esta fin de semana por el organismo supervisor, no descartan a priori ninguna solución a la falta de solvencia de la entidad financiera, pero buscarán la "menos gravosa" para el erario público, según informaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda. De esta forma, los nuevos gestores de la caja manchega que, según estas mismas fuentes, van a actuar de forma "totalmente autónoma", no descartan ni la posibilidad de sanear la entidad para después venderla o facilitar la fusión con otra entidad, o bien liquidarla cuando todos sus compromisos con ahorradores e inversores estén cumplidos. De momento, lo único que tienen claro es que adoptarán la solución que suponga menos dinero a los contribuyentes y la mejor salida para garantizar el interés de clientes, ahorradores, inversores y acreedores de Caja Castilla-La Mancha. LA LIQUIDACIÓN, LA ÚLTIMA DE LAS OPCIONES. En la misma línea, fuentes del Banco de España indicaron a Europa Press que los administradores no tienen un tiempo prefijado para adoptar una decisión al respecto, pero precisaron que intentarán buscar una salida cuanto antes y que la liquidación de la caja será "la última de las opciones posibles". "Buscarán cualquier solución que sea posible antes que recurrir a la liquidación (de la CCM)", añadieron. Las mismas fuentes explicaron que el Gobierno no contempla "para nada" que existan fallidos en una parte de los entre 2.000 y 3.000 millones de euros que inyectará el Banco de España a la entidad, por lo que insistieron en que, de momento, no se producirá ninguna inyección de dinero público ni se puede calificar la operación como una nacionalización de la caja. En este sentido, indicaron que el Ejecutivo se ha visto obligado por la normativa comunitaria a avalar a través del Tesoro Público el dinero que inyecte el Banco de España en la entidad --hasta un máximo de 9.000 millones de euros--, pero añadieron que su papel se limita exclusivamente a prestar dicho aval, por lo que la gestión futura de la caja está en manos del Banco de España.