Pumpido pide "salir del botijo" y aprobar la reforma del proceso penal tras comparar la Justicia con un "carromato"

Dice que la ley de Enjuiciamiento Criminal "es como la Galia de Asterix" y califica su reforma como "necesaria"

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, insistió hoy en defender una reforma del proceso penal que otorgue al fiscal un mayor protagonismo en la investigación en detrimento del juez de instrucción y para ello pidió "salir del botijo español" después de comparar la situación actual de la Justicia con "un carromato del siglo XIX" que circula por carretera modernas.

"Tenemos que abandonar el botijo", reivindicó el fiscal general al ser preguntado por las opiniones que apuntan a que sus exigencias de reformar este aspecto de la Justicia persigue una politización de las decisiones judiciales. "No sería politizarlo, sería sencillamente abandonar el espacio de 'rara avis' que significamos en el conjunto del mundo, no tenemos por que ser representantes de peculiaridades específicas del botijo español", explicó durante su participación en el desayuno informativo de Europa Press.

En la misma línea dijo que quienes acusan a la Fiscalía de perseguir intereses políticos en esta cuestión "actúan con mala fe". "Quien piense eso, no conoce la Constitución o no conoce la ley, el Ministerio Fiscal es una institución autónoma y no tiene dependencia del Gobierno", aclaró. "Señalar permanentemente ese problema de la politización me parece que es volver al debate pueril que nos ha impedido durante 30 años un modelo de proceso penal adaptado al resto del mundo", redundó.

Antes de estas expresiones Conde-Pumpido llegó a comparar la situación actual de la Justicia con un "carromato del siglo XIX", pero recurrió al símil para elogiar los méritos de "los abrumados jueces españoles" pese a las condiciones con las que trabajan. "La Justicia funciona asombrosamente bien teniendo en cuenta que circula en un carromato del siglo XIX, imagínense esas películas del oeste en las que vemos a las caravanas avanzar hacia la costa oeste", describió.

En ese sentido, continúo y colocó "esos carromatos en las autopistas que circulan hacia Los Ángeles. "No se le podría reprochar al conductor que no va suficientemente rápido", dijo. "Seguimos en un carromato del siglo XIX en el mayor número de procedimientos que tienen que asumir los abrumados jueces españoles e indudablemente les sacamos todo el jugo que podemos, asombrosamente resolvemos un gran número de problemas, pero con un enorme esfuerzo ya que contamos con un instrumento desfasado", remachó.

El fiscal general del Estado, realizó estas declaraciones durante su participación en el citado desayuno informativo, donde centró su discurso en la defensa de esta reforma por medio de la cual se modifique el papel que actualmente ostenta el juez de instrucción dentro de la investigación penal.

"No estamos hablando de reasignar dosis de omnipotencia, el problema no está en si la decisión de investigar o no investigar debe quedarse en manos del juez, cuya independencia nos ofrece absoluta confianza hasta que deja de gustarnos lo que hace, o pasa a un fiscal que es tremendamente sospechoso de parcialidad, salvo cuando nos conviene la posición que adopta", afirmó el fiscal general.

VULNERACIÓN DE DERECHOS

Según dijo, estas modificaciones contribuirían a solucionar "problemas como que los ciudadanos acudan al fiscal denunciando que el juez al investigarles está vulnerando sus derechos". "Pasa de vez en cuando, ha pasado hace poco", añadió Conde Pumpido en clara referencia a las quejas del PP contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en relación con su instrucción del 'caso Gürtel'.

"La tutela de nuestros derechos no puede depender de la mayor o menor confianza que nos ofrezca el juez o el fiscal y mucho menos la confianza que nos ofrezca un juez o un fiscal determinado, eso no es propio de una democracia", sentenció.

Preguntado acerca del llamamiento que realizó el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, para alcanzar un pacto de Estado que desemboque en una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, Conde-Pumpido valoró esta invitación como algo "necesario".

En ese sentido, se refirió a la Ley de Enjuiciamiento Criminal como "la Galia de los cuentos de Asterix" ya que, según dijo, "es lo único que no se ha reformado y que provoca en gran medida los problemas de la Justicia". A partir de ahí, destacó el "talante negociador" del ministro Caamaño, que, según pronosticó el fiscal general, "hará llegar a las fuerzas políticas la necesidad de reformar este último reducto del siglo XIX de la Justicia española".