La huelga en Brasil paraliza varios pozos de Petrobras pero no afecta a su principal cuenca

  • Río de Janeiro, 23 mar (EFE).- Los trabajadores del sector del petróleo de Brasil pusieron hoy en jaque a la petrolera estatal Petrobras con el inicio de una huelga de cinco días, pero no consiguieron parar la producción de sus principales campos, según reconocieron los sindicatos.

Río de Janeiro, 23 mar (EFE).- Los trabajadores del sector del petróleo de Brasil pusieron hoy en jaque a la petrolera estatal Petrobras con el inicio de una huelga de cinco días, pero no consiguieron parar la producción de sus principales campos, según reconocieron los sindicatos.

La empresa garantizó en un comunicado que "todas" sus unidades funcionan "normalmente" y que no se ha visto afectada ni la producción ni la seguridad de sus operaciones o de los empleados y recalcó que tomará "todas las medidas" que sean necesarias para "garantizar la normalidad" de sus procesos.

La petrolera se ha visto obligada a poner en marcha un plan de contingencia para reanudar las actividades en las plataformas marítimas y campos terrestres en los que los empleados consiguieron paralizar la producción.

Desde el inicio de la movilización, en demanda de mejoras laborales, la empresa se hizo con el control de los pozos de la cuenca de Campos, rica región petrolera frente al litoral de Río de Janeiro, reconoció la Federación Única de los Petroleros (FUP).

En dicha cuenca tiene origen el 80 por ciento de la producción de la compañía, que asciende a casi dos millones de barriles por día.

Para evitar la paralización de la producción en esta cuenca, la empresa "coaccionó" a los trabajadores y los aisló cortando las líneas telefónicas y de internet, denunció la FUP, que aglutina a la mayoría de los sindicatos del sector.

Los sindicatos aseguraron que consiguieron parar la producción en la plataforma P-34, en el campo de Jubarte, en la cuenca de Espíritu Santo, que es la primera que está explotando los gigantescos yacimientos de crudo encontrados en 2007 a una profundidad de 7.000 metros bajo las aguas del Atlántico.

No obstante, la FUP reconoció que también perdió el control en esta cuenca, en favor de los equipos de contingencia de la compañía, aunque aseguró que ha logrado detener la producción en diversos pozos en los estados de Bahía, Amazonas, Pernambuco, Sao Paulo y Río Grande do Norte.

También se pararon las actividades en la mayoría de las refinerías del país, desde las 23.00 horas del domingo, según la versión de los trabajadores, que contradice a la de la empresa.

En la refinería de Cubatao, en Sao Paulo, los trabajadores adelantaron el inicio de la huelga al domingo por la tarde.

La FUP denunció que la empresa ha colocado en riesgo la seguridad de las unidades al utilizar equipos de contingencia formados con personas "que no tienen capacidad de operación", como gerentes, coordinadores y supervisores.

La huelga se mantendrá hasta el próximo viernes y puede alargarse más si no se alcanza un acuerdo entre las partes.

Los sindicatos reclaman que este año se ha disminuido en un 1,34 por ciento la participación de los trabajadores en los beneficios de la empresa, que en 2008 crecieron un 58 por ciento, hasta la cifra récord de 33.915 millones de reales (unos 15.075 millones de dólares).

Entre otras exigencias, se pide que se garanticen los puestos de trabajo y del pago de las horas extra y, además, que se mejoren las medidas de seguridad y se reduzca la precariedad, con medidas como la disminución de puestos subcontratados.

Desde el año 2000 han perdido la vida 134 trabajadores de empresas que prestan servicios a Petrobras, según los datos de los sindicatos.

La huelga fue aprobada por 17 sindicatos, entre ellos, los once afiliados a la FUP, y los sindicatos de petroleros de Río Grande do Sul, Litoral Paulista, Sao José dos Campos, Río de Janeiro y Sergipe.

La petrolera afirmó que "continúa abierta" a las negociaciones y señaló que la mesa de negociación es "el mejor camino" para solucionar las divergencias.