Aumentan a 76 las empresas petroleras nacionalizadas por el Gobierno venezolano

CARACAS, 21 (EUROPA PRESS)

El Gobierno venezolano ordenó la intervención de otras 35 empresas privadas que prestan servicios petroleros, con lo que ascienden a 76 el número de compañías nacionalizadas en las últimas dos semanas en el marco de la política de "rescate" que aplica el presidente Hugo Chávez.

"La acción se apoya dentro de la línea gubernamental de rescatar la soberanía petrolera del país", señala la Gaceta Oficial de fecha 19 de mayo pero divulgada ayer por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que establece que la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) asumirá el control de todas "las operaciones y posesión inmediata de las instalaciones, documentación, bienes y equipos" de 35 compañías de hidrocarburos.

El decreto señala que la mayoría de las empresas que están siendo expropiadas son de "capitales nacionales" y operan en el oeste del país, especialmente, en la cuenca del Lago de Maracaibo (estado de Zulia), una de las principales reservas de crudo del país. Entre ellas figura Servicios de Ingeniería Mantenimiento, Construcción y Operaciones (Simco), en la que la británica John Wood Group tiene el 49,5 por ciento de las acciones.

Asimismo, esta medida afecta a compañías como Alloys, Aqua Services, Brucciani & Paltrinieri (Brupalca), Flag Instalaciones, Folchi Maritimo Compañía Anónima (Formarca), Polux Servicios Sociedad Anónima, Supply Diving de Venezuela (Sudivenca), Terminales del Lago y Transemil, indica la Gaceta Oficial.

El proceso de nacionalización comenzó el pasado 8 de mayo cuando Chávez lideró la toma de varias empresas que prestaban servicios a las petroleras en el Lago de Maracaibo y prosiguió seis días después cuando intervino dos plantas de tratamiento de gas de la estadounidense Williams Companies.

Chávez ha criticado en reiteradas ocasiones las políticas de privatización de los anteriores Gobiernos que, según él, dejaron todo en manos de inversionistas extranjeros que obtenían grandes ganancias, mientras el Estado no recibía las suficientes retribuciones por la explotación de los recursos naturales.