Alianza EE.UU.-Japón es piedra angular de la seguridad en el este asiático, dice Obama

  • Washington, 24 feb (EFE).- La alianza entre Japón y EE.UU. es la "piedra angular" de la seguridad en el este asiático, afirmó hoy el presidente estadounidense, Barack Obama, al reunirse con el primer ministro nipón, Taro Aso, en el Despacho Oval.

Washington, 24 feb (EFE).- La alianza entre Japón y EE.UU. es la "piedra angular" de la seguridad en el este asiático, afirmó hoy el presidente estadounidense, Barack Obama, al reunirse con el primer ministro nipón, Taro Aso, en el Despacho Oval.

Aso es el primer líder extranjero al que Obama recibe en la Casa Blanca desde su investidura y su visita llega apenas días después de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, viajara a Tokio dentro de una gira por Extremo Oriente.

La selección del primer ministro nipón tenía como objeto enviar una señal de tranquilidad a Tokio sobre la importancia de la relación, que Japón temía que bajo un Gobierno demócrata en Washington quedara relegada por detrás de China.

En unas breves declaraciones al comenzar la reunión, sentados ambos frente a la chimenea del Despacho Oval, Obama afirmó: "La alianza que tenemos es la piedra angular de la seguridad en el este asiático y mi Administración quiere fortalecerla".

La relación entre Washington y Tokio, subrayó el mandatario estadounidense, es "extraordinariamente importante". "Esta es la razón de que el primer ministro sea el primer dignatario extranjero que me visita en el Despacho Oval", destacó.

La visita de Aso, reiteró Obama, representa un "testimonio de la fuerte alianza entre EE.UU. y Japón".

El jefe de la Casa Blanca, que insistió en que el país asiático es un aliado económico clave, también resaltó el apoyo de Tokio en la lucha contra el cambio climático y en Afganistán.

Por su parte, Aso, que visita Washington cuando su popularidad se encuentra muy disminuida en su país y afronta unas difíciles elecciones en septiembre, expresó su agradecimiento por ser el primer líder extranjero en acudir a la Casa Blanca a reunirse con Obama.

"Como nación, estamos muy honrados de estar aquí como los primeros invitados", declaró el primer ministro, que indicó que en el encuentro abordarían un amplio abanico de temas.

El principal será la economía, un asunto en el que "tenemos que colaborar codo a codo", destacó.

Ninguno de los dos gobernantes aludió en sus declaraciones a las afirmaciones de Corea del Norte de que prepara el lanzamiento de un satélite de comunicaciones.

Expertos surcoreanos consideran que el satélite que anuncia Pyongyang sería en realidad un misil de largo alcance, pues ya en 1998 lanzó uno asegurando que transportaba su primer satélite de telecomunicaciones.

En días anteriores, la Casa Blanca había anunciado que en la cita de hoy Obama y Aso hablarían sobre el programa nuclear norcoreano, entre otros asuntos.

La tensión en la península coreana se ha intensificado desde que Pyongyang anunciase recientemente su decisión unilateral de anular todos los acuerdos de no confrontación firmados con Corea del Sur, en protesta por la política del Gobierno conservador de Seúl.

La Casa Blanca había adelantado también que la economía sería otro de los asuntos protagonistas en las conversaciones entre los dos líderes, que volverán a verse en abril en Londres en la cumbre del G20, el grupo que reúne a las principales economías desarrolladas y en desarrollo.

Obama tiene previsto dirigirse esta noche a las dos cámaras del Congreso de EE.UU, en un discurso en el que presentará las líneas maestras de su legislatura y hará hincapié, precisamente, en la grave situación económica y las medidas que ha propuesto para hacerle frente.

Los dos mandatarios abordaban, asimismo, la situación en Afganistán. El presidente estadounidense anunció la semana pasada el envío de 17.000 soldados adicionales a ese país, ante la reactivación del movimiento talibán.

El Gobierno estadounidense lleva a cabo una revisión estratégica de su política hacia Afganistán, que EE.UU. quiere presentar en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que se celebrará a principios de abril en Estrasburgo (Francia) y Kehl (Alemania).

Estados Unidos busca que sus aliados ofrezcan aumentar sus contingentes en Afganistán.

Aso cuenta con escaso poder político como para ofrecer tropas, tal y como hizo su predecesor Junichiro Koizumi -recientes encuestas indican que el 80 por ciento de los japoneses quiere que dimita-, pero Tokio sí ha ofrecido albergar una conferencia de donantes para Pakistán.