Los gobernantes latinoamericanos están complacidos por el nuevo tono político de Obama

  • Puerto España, 19 abr (EFE).- El nuevo tono político del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y las dotes diplomáticas que desplegó, complacieron a los gobernantes latinoamericanos en la V Cumbre de las Américas, que concluyó hoy marcada por un inusitado espíritu de concordia.

Puerto España, 19 abr (EFE).- El nuevo tono político del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y las dotes diplomáticas que desplegó, complacieron a los gobernantes latinoamericanos en la V Cumbre de las Américas, que concluyó hoy marcada por un inusitado espíritu de concordia.

Hasta los más hostiles hacia Estados Unidos, como los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador) y Daniel Ortega (Nicaragua) reconocieron que con Obama hay una oportunidad para establecer un nuevo diálogo.

Ni tan siquiera las diferencias sobre Cuba o la imposibilidad de llegar a la unanimidad en la declaración final de la cumbre impidieron que todos los gobernantes abandonasen Puerto España con un optimismo sin precedentes.

"No habíamos asistido a una cumbre con tal nivel de franqueza y cordialidad," señaló el presidente mexicano, Felipe Calderón, en una rueda de prensa posterior a la clausura de la cumbre.

Para Calderón, la reunión de Puerto España "fue una cumbre histórica, por el aliento, por el espíritu constructivo, por el diálogo, por la visión de entendimiento, por la comprensión común".

Y todo ello, reconocen todos los gobernantes, por la personalidad y el nuevo tono político impuesto por Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos.

Desde que comenzó la cumbre ninguno de los presidentes ocultó su deseo de fotografiarse y estrecharle la mano. La esperada foto de Chávez y Obama llegó pronto, así como con el resto de los mandatarios aliados del presidente venezolano.

Chávez se volvió hoy a fotografiar varias veces con Obama en la lujosa mansión del primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, imágenes que fueron difundidas inmediatamente por la Presidencia venezolana.

En un tono amistoso, Chávez bromeó hoy con Obama al proponerle que se unan para recomendar libros, después de que el sábado le obsequiase "Las venas abiertas de América Latina" del uruguayo Eduardo Galeano, que inmediatamente subió las ventas en el portal Amazon.com.

"Le dije: Obama vamos a hacer negocios, vamos a proponer libros. Yo te regalo uno y tú me regalas otro", señaló Chávez, según las declaraciones transmitidas por la televisión estatal venezolana.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, también mostró su gran satisfacción al enseñar a los periodistas una tarjeta que había sido firmada por Obama y pidió al canciller a gritos: "Llévese esto, que lo voy a enmarcar".

La alegría de Uribe procedía de estas palabras: "Al presidente Uribe, con admiración, Barack Obama", escritas en la esquina superior de una tarjeta en la que el colombiano había dibujado un esquema con los ejes que sostienen su política de seguridad, durante el almuerzo, en el que se sentó a la izquierda del estadounidense.

Sentarse al lado de Obama en el almuerzo del sábado fue también otro elemento de gran satisfacción para el peruano Alan García que estuvo a la derecha del presidente estadounidense.

La agencia oficial de noticias peruana difundió de inmediato el hecho al informar de que "el presidente Obama tuvo el gesto amable y gentil de pedir que el jefe del Estado peruano se siente a su derecha al momento del almuerzo".

Obama dedicó a los presidentes caribeños los dos libros que ha escrito y que han sido auténticos éxitos de ventas en estos países, a petición de varios de ellos.

Por la falta de tiempo, Obama evitó las reuniones bilaterales pero en las sesiones con UNASUR, el CARICOM o los centroamericanos, todos los gobernantes salieron impresionados por el tono, las promesas y el carácter del primer presidente negro de Estados Unidos.

Los presidentes centroamericanos descubrieron de cerca la capacidad que tiene Obama para escuchar y atender a sus interlocutores, al salir enormemente satisfechos de una reunión que se prolongó durante más de una hora para tratar el delicado problema de la reforma migratoria en EEUU.

"Hay otra actitud, totalmente diferente, en el trato de Obama: más apertura, más diálogo, más respeto. Hay buenas perspectivas", declaró el presidente hondureño, Manuel Zelaya, uno de los más críticos en la región con Estados Unidos y aliado de Chávez en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).

Obama se fue hoy con la misma satisfacción que los latinoamericanos y con la esperanza de que de las palabras se pase a los hechos.