Obama firma el mayor plan económico de la historia de Estados Unidos

Obama firma el mayor plan económico de la historia de Estados Unidos

Obama firma el mayor plan económico de la historia de Estados Unidos

NUEVA YORK, 17 (EUROPA PRESS/Emilio López Romero) El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó este martes en la ciudad de Denver, en el estado de Colorado, un plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares (casi 624.000 millones de euros al cambio actual) para intentar sacar a flote la maltrecha economía del país, la medida estrella de los primeros compases de su administración que le ha dado su primera gran victoria desde que llegó a la Casa Blanca, aunque con sabor agridulce por no haber logrado el apoyo de los republicanos. "Ahí lo tenéis. Por fin está hecho", fueron las palabras de Obama segundos después de estampar su firma en la nueva Ley de Recuperación y Reinversión de Estados Unidos, durante un acto celebrado en Denver, una de las ciudades golpeadas por la crisis económica, a miles de kilómetros de Washington, donde el plan sufrió más de la cuenta para ver la luz. En un breve discurso antes de promulgar la ley, el presidente advirtió de que "nada será fácil" y que el proceso que queda por delante será "largo y complicado", aunque subrayó que se irá progresando poco a poco pero que habrá que estar preparados para los "altibajos" que se presenten en el camino. "Pero estoy convencido de que si hacemos el trabajo que tenemos que hacer, acabaremos siendo un país más prospero", subrayó Obama, quien aseguró que el plan viene acompañado de un fuerte dosis de "responsabilidad" y "transparencia" para que el pueblo estadounidense sepa en qué se gastan sus impuestos. Así, aseguró que a ahora comienza la "difícil tarea" de trabajar para hacer realidad el sueño americano, sin pretender decir que hoy es el final de la crisis sino el "principio del fin" de un largo camino que acabará con la recesión y llevará a estabilizar la economía y a sentar las bases para una "larga era" de crecimiento y prosperidad en Estados Unidos. EFICIENCIA ENERGÉTICA Acompañado del vicepresidente, Joe Biden, y del gobernador de Colorado, Bill Ritter, Obama firmó el plan -el mayor en la historia de Estados Unidos-, en el Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver, un gesto de apoyo a las energías alternativas, a las que destinará una buena parte de las partidas para infraestructuras y ciencia para programas de eficiencia energética. "No hay que ser economista para saber que sin trabajo la gente no puede gastar y que sin consumo es imposible que mejore la economía, lo cual se convierte en un círculo vicioso que tenemos que detener, pero no sólo por mejorar las estadísticas, sino por una cuestión de dignidad", indicó Biden antes de la firma. Así, el vicepresidente subrayó algunos de los puntos centrales del nuevo plan, en el que la clase media trabajadora se sitúa en un lugar privilegiado, "a diferencia de lo que ocurrió con otros planes del pasado". "Estamos aquí para cambiar el país y para empezar a construir la verdadera economía del futuro", añadió. También tomó la palabra Blake Jones, presidente de la compañía Namaste Solar Electric, líder en la instalación de paneles solares y sistemas eléctricos solares en el estado de Colorado, para asegurar, que este plan de estímulo ayudará a salir de la crisis de forma inmediata a compañías como la que preside, y a crear decenas de miles de puestos de trabajo en los próximos años. LARGO CAMINO DE NEGOCIACIONES Con su promulgación se pone fin a un largo camino de negociaciones que concluyeron el viernes con su aprobación en la Cámara de Representantes, sin el apoyo de ningún republicano e incluso sin el de varios demócratas, y en el Senado, donde salió adelante por la mínima después de que la mayoría demócrata consiguiera el 'sí' de tres senadores republicanos. Desde que se instaló en Washington a principios de enero Obama se dedicó de lleno a 'vender' su propuesta tanto en el Capitolio, con numerosos encuentros con destacados legisladores del Congreso, como en las calles, con varias visitas a distintos puntos del país, sobre todo en zonas duramente golpeadas por la crisis. Además, la primera rueda de prensa formal que ofreció en la Casa Blanca en horario de máxima audiencia estuvo prácticamente centrada en el plan de estímulo y en la importancia y "urgencia" de que el Congreso aprobara el proyecto, algo que también acaparó la primera ronda de entrevistas que Obama concedió a las principales cadenas de televisión del país. Prueba de las dificultades que atravesó el texto en el Congreso es que el día de la votación final en el Senado hizo falta que la Casa Blanca pusiera un avión oficial a disposición de un senador demócrata para que regresara a Washington a emitir su voto tras asistir al funeral de un familiar, sufragio número sesenta sin el cual la propuesta no habría salido adelant Producto de esas intensas negociaciones es la nueva ley ratificada este martes que contempla destinar un 34 por ciento de sus recursos a una rebaja fiscal y un 64 por ciento a inversiones. La Cámara baja había propuesto un plan de 819.000 millones de dólares, mientras que el de la Cámara alta ascendía a 838.000 millones. EQUILIBRIO ENTRE REBAJA FISCAL E INVERSIONES Los 787.000 millones del plan de Obama, recogido en un informe de más de mil páginas, quedan repartidos en 308.000 millones de dólares en gastos fiscales, otros 212.000 millones en recortes tributarios tanto para individuos como para pequeñas empresas, y 267.000 millones en fondos directos para programas sociales. Además, plantea crear o salvar más de 3,5 millones de empleos y una reducción considerable de los gastos previstos inicialmente por la Cámara de Representantes, principal punto de batalla entre republicanos y demócratas. Además, se mantiene la rebaja de impuestos que beneficiará al 95 por ciento de los trabajadores, una de las promesas de campaña de Obama. También se destinarán en los próximos años 105.900 millones de dólares para programas de educación y capacitación, 48.000 millones de dólares para proyectos de transporte, 37.500 millones para programas energéticos, 24.300 millones de dólares para ayudar a los sectores más castigados por la crisis y 14.200 millones para programas de salud, entre otros. Obama ha recordado en repetidas ocasiones que la crisis puede agravarse de forma indefinida y terminar en catástrofe si no se actúa de inmediato, tras poner de manifiesto que los niveles de desempleo se encuentran ya por encima del 7,5 por ciento, con una destrucción de empleo sin precedentes y con centenares de empresas anunciando recortes de personal casi a diario.