Obama resta importancia a las diferencias en el G-20

LONDRES (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, negó el miércoles que haya divisiones entre las principales economías del mundo en la víspera de una cumbre del G-20 sobre la crisis económica y les urgió a actuar juntos para encontrar la salida más rápida a la recesión.

Una acción eficaz del Grupo de las 20 economías más desarrolladas y emergentes marcaría la diferencia entre una recuperación temprana y una "crisis a paso lento", dijo el presidente de EEUU en su primer viaje importante desde que asumió el cargo en enero.

"Sé que las naciones del G-20 están siguiendo adecuadamente sus propios enfoques (...) No vamos a estar de acuerdo en todos los puntos", declaró a los periodistas en Londres.

"He venido aquí para plantear ideas pero también para escuchar, no para dar lecciones. Una vez dicho eso, no debemos perder una oportunidad para dirigir, para afrontar una crisis que no conoce fronteras".

En su primera comparecencia en la escena internacional, Obama está sometido a presión para mostrar que el país donde comenzó la crisis puede dirigir el camino a la salida.

"Confío totalmente en que esta reunión reflejará el enorme consenso sobre la necesidad de trabajar en concertación para tratar estos problemas", dijo en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro británico, Gordon Brown.

Obama señaló que la duración de la crisis dependerá de lo eficaces que sean los países a la hora de afrontar una serie de retos en los próximos meses: regulación financiera, ayudar a los bancos a gestionar los activos tóxicos, los flujos de capital de los países emergentes, proteger a los países más pobres y reformar las instituciones financieras internacionales.

"Todas estas cosas ayudarán a determinar si esto acaba siendo una crisis a paso lento, que tarda mucho más en curarse, o si empezamos a ver una recuperación significativa", agregó. "Creo que no hay ninguna duda acerca de que 2009 va a ser un año difícil".

INTERVENCIÓN DE FRANCIA

Sus palabras llegaron unas horas después de que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijera que ni Francia ni Alemania están contentas con las propuestas que hay encima de la mesa y que rechazará "falsos compromisos" en la cumbre que se celebra mañana en Londres.

Washington, que está tratando de aprobar en su país un plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares - alrededor de un 5,5 por ciento del Producto Interior Bruto para 2009-10 -, está presionando para que otros gobiernos también impulsen la demanda, pero Francia y Alemania sostienen que no quieren que esto distraiga de la necesidad de regular y controlar los excesos en los mercados financieros.

Obama dijo que las diferencias entre los países han sido "enormemente exageradas".

"La noción central de que el Gobierno debe tomar algunas medidas para responder a la contracción de los mercados globales y que deberíamos promover el crecimiento, eso no está en discusión", afirmó. "Tenemos la responsabilidad de coordinar nuestras acciones y de centrarnos en el terreno común, no en nuestras diferencias ocasionales".

La idea de que algunos están presionando para una mayor regulación financiera y otros resistiéndose también lo contradicen los hechos, agregó. Y hay un "total consentimiento" en que las economías emergentes necesitan más recursos para ayudarles a capear el temporal.

"Hay muchas ganas de inflingir cierto conflicto y algo de drama en la ocasión, pero lo cierto es que creo que ha habido una convergencia extraordinaria y confío totalmente en que Estados Unidos, como socio de estos otros países, nos ayudará a dirigirnos para salir de este tiempo muy difícil".

Obama dijo que todos tienen la responsabilidad de actuar con urgencia y rechazar el proteccionismo.