Lara dice que IU saldrá "frustrada" de la reunión con Zapatero si el Gobierno no orienta sus políticas a parados y pymes

VALLADOLID, 18 (EUROPA PRESS)

El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, reconoció que no acude a la reunión del próximo lunes con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con "ningún escepticismo preconcebido" pero advirtió de que, si el Ejecutivo no orienta sus políticas a parados y pyme, la formación saldrá "frustrada".

Lara, quien participó hoy en Valladolid en la IX Asamblea Regional de su formación, confesó hoy ir con "esperanza" al encuentro debido a su "confianza" en que el cambio de Gobierno implique una modificación de sus políticas, que deberían dirigirse "directamente" a las personas "que están sufriendo la crisis" como parados y pyme.

"Si no, nos vendríamos con una gran frustración y continuaríamos con nuestra actitud en la movilización", advirtió antes de reiterar que las medidas se tienen que orientar a los colectivos más afectados por la crisis y no "a los bolsillos de los banqueros o de los intereses de los promotores urbanísticos".

Tras resaltar que si Zapatero quiere recabar los apoyos de IU debe de ser "sobre el eje de lo concreto", es decir, desde el punto de vista también de quienes "sufren el desahucio de la vivienda" y además no son responsables de una crisis "que tienen los nombres y apellidos de quienes se han forrado en estos 15 años de bonanza", Lara destacó que quienes rechazaban la intervención del Gobierno en la política de vivienda hoy solicitan apoyos al Ejecutivo "para que se queden con las viviendas que no pueden vender ellos".

"Nosotros estamos de acuerdo en eso porque es nuestra propuesta, incluso se le ha pedido al Gobierno que paulatinamente se quede con el más de millón de viviendas vacías existentes en del mercado", añadió antes de señalar que espera escuchar propuestas en este sentido el próximo lunes.

Asimismo, el coordinador general de Izquierda Unida tildó de "injusticia" la afirmación que señala que su formación es "correa de transmisión" del Gobierno en el Congreso y se remitió a la hemeroteca para recordar que el Ejecutivo pactó con el PNV "y ahora, fruto de una política antinatura en el País Vasco, se ha encontrado con que el PNV le ha vuelto la espalda".

Tras referirse a la actual "confluencia" de PP, CiU y PNV, "enemigos acérrimos que se juntan y se abrazan en distintos momentos de la etapa histórica de España", Cayo Lara subrayó la "actitud muy crítica" que Izquierda Unida mantiene ante la crisis con el Gobierno, que no cambiará mientras no haya posiciones diferentes del Ejecutivo sobre la política económica.

Entre los posibles "gestos" que el presidente del Gobierno podría hacer en este terreno, Lara mencionó el mantenimiento del impuesto de Patrimonio --con su supresión se dejan de ingresar 1.800 millones-- ya que lo pagan "el 1,1 por ciento de grandes fortunas", que contaría con el voto y el apoyo de IU en el Parlamento.