Pimeco afirma que más de 2.000 comercios cerrarán antes de final de año si no empieza a llegarles capital circulante

Bernat Coll pide a ISBA y entidades bancarias que apliquen criterios "menos restrictivos" para conceder avales y créditos PALMA DE MALLORCA, 29 (EUROPA PRESS) La Patronal de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (Pimeco) estima que más de 2.000 comercios de la isla habrán cerrado de aquí a finales de este año, a menos que empiecen a tener acceso a créditos de capital circulante, que las entidades financieras están limitando en la actualidad, por lo que la federación reclamó que cambien de actitud y "abran el grifo", ya que están "cortando las piernas" al sector en el momento en que menos factura. Tampoco están surtiendo efecto los avales que las pymes comerciales solicitan a la sociedad de garantía recíproca ISBA antes de acudir a bancos y cajas de ahorro en busca de financiación, según expuso el presidente de Pimeco, Bernat Coll, en declaraciones realizadas a Europa Press, en las que apuntó que "ahora nos niegan hasta firmar una póliza de crédito y, de los 20.000 euros que nos daban antes, reducen a entre 5.000 euros y 10.000 euros", lo que consideró insuficiente. Además, los propios avales de esta sociedad son difíciles de obtener y, a este respecto, precisó que la patronal que preside presentó a la sociedad documentación para la obtención de 100 de estas garantías, de las que finalmente y, por distintos motivos, sólo fueron concedidas 15. Por ese motivo, Coll pidió a los responsables de la misma que establezcan unas "medidas menos restrictivas" y que "arriesguen un poco más con los comercios", dijo. La consecuencia de "hilar tan fino" por parte de avalistas y entidades bancarias, y no "aflojar" las condiciones para el acceso al capital circulante --que las empresas necesitan para funcionar--, será el cierre de pequeños y medianos comercios de forma masiva durante los próximos meses, hasta una cantidad superior a los dos millares, que se vendrían a sumar a los que ya lo hicieron en el último año, que sólo en Palma, suponen el 15 por ciento del total, según datos publicados por el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria. Coll reclamó a ISBA y a los bancos que, a la hora de conceder una crédito de esas características a una pyme comercial "observen su trayectoria y viabilidad", porque, a pesar de la situación de crisis financiera actual, "debemos luchar por el futuro y, si no nos ayudan, no lo conseguiremos". Ya que, con su actitud actual, incluso impiden el acceso a la línea de capital circulante de la Conselleria de Comercio, que no llega a los comerciantes. PRESIÓN INDIGNANTE Mucho más contundente se mostró el presidente de la Asociación de Comerciantes de Electrodomésticos de Mallorca, Tomás Garrido, quien recordó que el sector al que representa es "uno de los que lo está pasando más mal" por la "presión indignante" que realizan las entidades bancarias para la otorgación de créditos, que "han cerrado tanto que no sólo no está concediendo nuevos préstamos, sino que, a aquellos empresarios que ya los tienen otorgados pero no pueden pagar los intereses, se les aplican unos sobrecostes que ya rondan la usura y, además, entran en el insulto y la amenaza", aseguró. En declaraciones realizadas a Europa Press, este portavoz patronal, que también es vicepresidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), recordó que esta situación se está produciendo también en la península y señaló el contraste que se produce con la que se daba hace pocos años, cuando la banca facilitaba a las pymes los créditos al máximo. Un cambio que ha provocado la convocatoria de una protesta, hoy jueves, ante el Congreso de los Diputados, a la que tanto Tomàs Garrido como Bernat Coll asisten. El representante sectorial afirmó que "doy fe" de que entidades tan importantes como el Banco de Santander, están "exigiendo de manera cruel --la devolución de los préstamos-- a los pequeños empresarios que no pueden pagar", mientras que el BBVA sencillamente "ya no da créditos". El mismo problema se encuentran los consumidores, a quienes tampoco se concede créditos para comprar electrodomésticos grandes o costosos, cuyo pago no pueden asumir de una sola vez, reduciendo así las ventas. VENTAS PARADAS Así, "la rueda está tan parada que --los comerciantes-- no cobran de sus clientes --porque no facturan--, por lo tanto, no pueden devolver los préstamos y, en cambio, se les continúa exigiendo el pago de mala manera y sin ninguna tolerancia, como la que pueden tener en determinadas circunstancias la Seguridad Social o la Agencia Tributaria". Por ello, consideró que la banca "tiene que hacer lo mismo", dada la actual coyuntura económica, en lugar de obligar a suscribir nuevos préstamos "para pagar los intereses, que se aguanten un poco", sentenció. Además, Garrido consideró que las entidades bancarias también incurren en el "absurdo", ya que el Euríbor está en mínimos históricos (1,85,3%) y, en cambio, se conceden préstamos a un interés del 6% o 7%, a lo que sumó una sucesión de comisiones de 'apertura', 'estudio' y otros conceptos que elevan hasta el 14% el interés final por el préstamo. Una situación que no dudó en considerar insostenible para los comerciantes que, además, deben pagar intereses extras por morosidad superiores al 20 por ciento.