El emisor brasileño prevé un crecimiento y una inflación menor para 2009

  • Río de Janeiro, 30 mar (EFE).- El Banco Central asegura que Brasil es capaz de lidiar con la crisis global sin necesidad de modificar su política económica gracias a su mercado doméstico, pero admite que las tasas de crecimiento, empleo e inflación serán muy inferiores a las que había previsto a finales del año pasado.

Río de Janeiro, 30 mar (EFE).- El Banco Central asegura que Brasil es capaz de lidiar con la crisis global sin necesidad de modificar su política económica gracias a su mercado doméstico, pero admite que las tasas de crecimiento, empleo e inflación serán muy inferiores a las que había previsto a finales del año pasado.

Las nuevas previsiones del emisor brasileño para este año forman parte del Informe Trimestral sobre Inflación, divulgado hoy.

El emisor redujo su previsión para el crecimiento en 2009 desde el 3,2 por ciento en diciembre hasta el 1,2 por ciento este mes.

La revisión a la baja en la proyección para el Producto Interior Bruto (PIB) "es consistente con la evolución en el margen de los principales indicadores del nivel de actividad de la economía brasileña y con el deterioro de las expectativas", según el informe.

La previsión para la inflación en 2009, por su parte, fue reducida desde el 4,7 por ciento hace tres meses hasta el 4,0 por ciento en marzo.

De acuerdo con el organismo, la propia desaceleración económica ayudará a Brasil a cerrar el año con su inflación bajo control y por debajo de la meta que el Gobierno se impuso para 2009 (4,5 por ciento).

El emisor considera que el desempleo debe aumentar en los próximos meses como consecuencia de la crisis global, que ha afectado a importantes sectores como la minería, la siderurgia y el automotor.

El desempleo ya aumentó en el primer mes de este año debido a los despidos masivos anunciados por algunas empresas y se ubicó en el 8,2 por ciento de la población económicamente activa, por encima del mismo mes de 2008 (8,0 por ciento).

"Hasta el momento, sin embargo, la concesión de vacaciones colectivas, la disminución de la jornada de trabajo y otras medidas de emergencia han atenuado la elevación de las tasas de desempleo", según el informe.

"En caso de que no se produzca una recuperación en el margen de la producción industrial y números más animadores en las ventas, la reducción del nivel de actividad puede reflejarse en aumentos de la tasa de desempleo a lo largo de los próximos meses", agrega.

Pese a sus previsiones más pesimistas, el Banco Central considera que Brasil, por su mercado doméstico, tiene capacidad para capear la crisis internacional "sin rupturas" de su política económica, a diferencia de lo que ocurrió en 1999.

El emisor considera que el trípode en el que se sustenta la política económica -metas de inflación, ajuste fiscal y tasa de cambio flotante- "está consolidado".

"Además, la sólida posición financiera externa, con expresivo volumen de reservas internacionales, los superávits comerciales y la financiación externa basada principalmente en la inversión directa refuerza la evaluación de que las turbulencias actuales pueden ser vencidas sin rupturas", asegura la institución.

Pero el desempeño de la economía brasileña este año dependerá más de la demanda doméstica y menos de la externa.

"En momentos en que la retracción de la actividad económica global sigue sorprendiendo por la intensidad y amplitud, la resistencia de la demanda doméstica configura elemento de estabilización de la economía brasileña a lo largo de los próximos trimestres", agrega el informe.

El emisor admite que la crisis está afectando la economía brasileña no apenas por la reducción de la demanda por productos exportados, sino también por la reducción de las fuentes de financiación y por la generación de "un escenario general de incertidumbre, que ha llevado a los agentes a aplazar decisiones importantes de consumo y de inversión".