Economía/Empresas.- AZSA no descarta un ERE en abril si no logra reducir su factura eléctrica

OVIEDO, 21 (EUROPA PRESS) La dirección de Asturiana de Zinc (AZSA) comunicó hoy a los sindicatos su intención de aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) en la planta asturiana a partir de abril tras romper las negociaciones que mantenía con una empresa eléctrica para el suministro para rebajar la tarifa. Según informaron a Europa Press fuentes sindicales, el comité de empresa fue convocado a las 14.00 horas de hoy "de forma intempestiva y con caracter de urgencia" a una reunión con el director de Operaciones metalúrgicas en el que se comunicó que la compañía con la que tenía contratado el suministro eléctrico una vez finalizada la tarifa G-4, decidió romper de manera "unilateral" la relación contractual. Como consecuencia de esto, la empresa avisó a los trabajadores que "si antes del 31 de marzo no se soluciona este problema, la empresa se vería obligada a plantear un ERE". Los sindicatos expresaron su preocupación tras la reunión de hoy al entender que la empresa pretende usar a los trabajadores y lamentaron que se estén utilizando formas "intimidatorias". El comité de empresa celebrará el lunes una reunión para analizar la situación y ver las medidas a adoptar. El sindicato USO, por su parte, exigió a las partes implicadas en el proceso "la moderación, la prudencia y la responsabilidad necesaria para garantizar la continuidad de la empresa y el mantenimiento del empleo". "Estamos en el peor de los momentos posibles para que actitudes inflexibles en la negociación nos aboquen a poner en peligro el empleo de una de las principales empresas y sostenes socioeconómicos de la comarca", expuso USO en un comunicado. Por ello, USO urgió a las autoridades políticas regionales y nacionales a que de una vez por todas "tomen cartas en el asunto y guíen este conflicto hacia una solución satisfactoria porque este es un asunto esencial para el tejido socioeconómico de la región". AZSA, junto con ArcelorMittal y Alcoa, son tres de las cinco empresas grandes consumidoras de energía de España afectadas por la desaparición de la tarifa G-4. El presidente de AZSA, Santiago Zaldumbide, advirtió en numerosas ocasiones de las consecuencias de la desaparición de la G-4 al suponer una pérdida de competitividad y llegó a alertar del riesgo de deslocalización.