La red de 31,4 kilómetros de recogida neumática de basura llega a 52.000 barceloneses

BARCELONA, 17 (EUROPA PRESS)

La red de recogida neumática de basura de Barcelona, que suma 31,4 kilómetros donde se sitúan 1.414 buzones y siete centrales, llega a 52.000 barceloneses. El Ayuntamiento quiere optimizar al máximo las centrales existentes durante este mandato, que se agota en 2011, por lo que promueve actuaciones en los distritos de Gràcia, Ciutat Vella y Sant Martí por valor de más de 30 millones de euros, parcialmente financiados con fondos europeos.

Las centrales de Vila Olímpica, Diagonal-Poble Nou y Forum funcionan más allá del 50% de su capacidad, siendo la del Forum, que es compartida con Sant Adrià de Besòs, la que registra un mayor porcentaje --68 por ciento-- en el término de Barcelona. Por contra, las dos de Ciutat Vella y la de Sagrera-Maquinista se mueven entre el 20 y el 27 por ciento.

Tras visitar la nueva central de la plaza de Lesseps, la quinta teniente de alcalde de Medio Ambiente, Imma Mayol, explicó que la ampliación a nuevas zonas en transformación --el ámbito del AVE en la Sagrera, Can Batlló y la Marina Zona Franca-- llegará más adelante, cuando el Consistorio quiere alcanzar los 250.000 usuarios de este sistema.

Remarcó que debe instalarse en zonas con mucha densidad de población, con procesos de transformación urbana y en núcleos históricos donde les cueste llegar a los camiones, como Gràcia y Ciutat Vella. Mayol señaló su impacto positivo para el medio ambiente, pero tiene un elevado coste, sobre todo por el consumo energético. La explotación de la red costó 2,5 millones el año pasado, cuando se recogieron 8.547 toneladas.

Ante los aparatos de succión de basura y desechos orgánicos de la central de Lesseps, que ahora funciona al 17 por ciento y que cuando esté en pleno rendimiento dará servicio a 21.000 vecinos y 180 comercios, Mayol afirmó que la capital catalana "es la ciudad del mundo con más recogida neumática", lo que la convierte en un punto de referencia, según dijo.

CONVERSIÓN EN GRAN DE GRÀCIA

Una de las primeras obras que deberá estar lista este año al financiarse con el Fondo de Inversión Local, que le destina 1,2 millones de euros, consistirá en convertir en fijo el sistema móvil de recogida de basura del tramo de Gran de Gràcia, entre la estación de Metro de Fontana y la plaza de Lesseps, lo que implica que se dejen de necesitar camiones y conectarlo a la central de Lesseps.

El resto del tramo de Gran de Gràcia, entre Fontana y la Diagonal, no se prevé cambiar por ahora. Vecinos y comerciantes de la calle se habían quejado de fuertes olores del sistema móvil, que también existe en parte de Ciutat Vella, lo que en Gràcia llevó a cambiar los camiones de recogida.

Este mandato se ampliará la red de Ciutat Vella, funcionarán las centrales de 22@ Llevant y 22@ Ponent, además de la red asociada, y se incrementará la capacidad de las de Vila Olímpica y Diagonal-Poblenou. En la mayoría de casos la red sólo acepta basura y desechos orgánicos, excepto en parte del 22@, donde también se recoge papel por la concentración de oficinas.

El vecino tira la basura o la fracción orgánica en su buzón correspondiente y se almacena hasta que es succionada hacia la central con una corriente de aire que viaja a 80 kilómetros por hora. Basura y fracción orgánica viajan por el mismo tubo, aunque no son succionadas a la vez, lo que permite distribuirlas cuando llegan a la central en grandes contenedores según su naturaleza. Se los lleva un camión, que en el caso de Lesseps entra por un antiguo túnel usado antes para el tráfico.