Unesa advierte de que la tarifa 'refugio' no supone "pagar menos" y que la luz sube por culpa del déficit

La patronal calcula que la deuda eléctrica equivale al 24% del pasivo de las eléctricas y espera una solución antes de julio

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Pedro Rivero, advirtió hoy de que la nueva Tarifa de Último Recurso (TUR), que entrará en vigor en julio y que servirá de refugio para potencias inferiores a los 10 kilovatios (kW), no supondrá "pagar menos".

"Que no piensen los clientes que la tarifa refugio va a consistir en pagar menos. Eso no es verdad. Lo decimos antes de que haya frustraciones", afirmó Rivero durante la presentación del estudio 'La situación económico-financiera de la actividad eléctrica: 1998-2008'.

El presidente de la patronal eléctrica explicó además que la transposición de directivas comunitarias permite mantener tarifas reguladas "con la condición de que sean aditivas" y de que, por tanto, evolucionen "con déficit cero".

En suma, "tienen que reflejar el coste de la energía sin déficit", afirmó Rivero, quien no adelantó el porcentaje en que, si fuera necesario, las nuevas tarifas eléctricas deberían subir en la revisión de julio a juicio de Unesa.

En todo caso, Rivero aseguró que "si no hubiera déficit de tarifa, habría bajadas" en el recibo de la luz, y explicó que precisamente la deuda eléctrica impide que el consumidor pueda beneficiarse del actual "desplome de los precios". A su vez, este "desplome" hace "más fácil" la eliminación del déficit, señaló.

El deficit tarifario, que consiste en la diferencia entre ingresos y costes de la generación eléctrica, se situó a finales de 2008 en 14.575 millones en términos acumulados desde 2000, después de haber aumentado, sólo el año pasado, en 6.716 millones.

NEGOCIACIÓN "SIN SENTARSE".

Unesa sostiene que la resolución del déficit "hay que hacerla antes de julio" y que dependerá de los criterios de "oportunidad" por parte del Gobierno. "Falla que no nos hemos sentado para llegar a un acuerdo", pese a que el Ministerio de Industria y las eléctricas ya saben "de qué están hablando" y manejan cifras comunes, explicó Rivero.

Las partes coinciden en que debe haber un esfuerzo de consumidores --subidas de tarifas--, de empresas --asumir un bono social para rentas más bajas-- y Estado --trasladar de la tarifa a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) partidas como las primas renovables y avalar la deuda eléctrica--.

No obstante, hay discrepancias en los detalles, como que las eléctricas sólo quieren costear durante un año el bono social, así como falta de acuerdo en aspectos como el traslado de primas a los PGE, que podría acometerse de forma parcial, señaló.

Sobre el trato de las eléctricas a los clientes industriales, que denuncian la pérdida de competitividad por el alto coste de la luz, Rivero dijo que se podrían negociar "plazos, ritmos o incrementos", así como la "flexibilización de condiciones", pero "siempre que se respeten las condiciones de mercado y no haya subvenciones".

UN 24% DE LA DEUDA DE LAS ELÉCTRICAS.

En el estudio presentado hoy, Unesa indica que la parte del déficit cuya financiación corresponde a las eléctricas alcanza los 9.449 millones, lo que supone un 24% de la deuda total de las compañías, que asciende a 39.500 millones.

Las eléctricas, que ya tenían un "endeudamiento excesivo antes de la crisis", todavía no han retrasado inversiones debido al déficit, pero podrían hacerlo en el futuro, ya que el desajuste reduce su capacidad para financiar el gasto en generación, transporte y distribución, señaló.

Por otro lado, Rivero pronosticó que la salida a la crisis podría "anticiparse" a partir de la recuperación del consumo de energía. "Cuando la demanda crezca, casi podremos decir que la crisis ha tocado fondo", afirmó.

En el actual escenario de crisis, las empresas han puesto a la venta activos no estratégicos por 20.148 millones y han adoptado medidas para diversificar su negocio en busca de rentabilidad, según el informe de Unesa.