Vecinos de Patraix se concentrarán ante Delegación por la falta de comunicación del cierre de la subestación

VALENCIA, 07 (EUROPA PRESS)

Vecinos del barrio valenciano de Patraix se concentrarán el próximo día 23 de abril ante la sede de la Delegación del Gobierno ante la falta de comunicación oficial del cierre de la subestación ya que han pasado 74 días desde que se puso de nuevo en funcionamiento por la avería que sufrió la de Nou Moles.

Según informó la Comisión Protraslado de la Subestación de Patraix en un comunicado, hace "prácticamente un mes" que el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, anunció que la avería se había solucionado y que "en breve" se cerraría la subestación de Patraix, y nueve desde que la vicepresidenta primera, María Teresa Férnandez de la Vega aseguró que se trasladaría a un nuevo emplazamiento en la zona del Nuevo Cauce en el plazo de un año.

No obstante, aseguró que a fecha de hoy "los residentes del barrio de Patraix no tienen una comunicación oficial de su cierre ni han observado ningún movimiento en relación al traslado, aunque desde Delegación del Gobierno en Valencia se diga lo contrario".

En este sentido, la Comisión señaló que "ante esta falta de información y ante la desconsideración mostrada hacia los vecinos y vecinas del barrio de Patraix, estos se ven obligados a realizar nuevas movilizaciones para denunciar ante la opinión pública la situación de desamparo actual y la necesidad de concreción de las promesas emitidas por los representantes del Gobierno de España".

Como primera medida, anunció que se concentrarán el próximo día 23 de abril ante la Delegación del Gobierno para "pedir explicaciones". En la carta en la que solicitan la concentración, la Comisión pide, por un lado, "que se informe si la subestación de Patraix se ha vuelto a cerrar tras la reparación de la avería en Nou-Moles", y se solicita un compromiso por escrito "en base a las promesas realizadas por la vicepresidenta del Gobierno en relación al desmantelamiento y traslado de la subestación".

"El tiempo y las instituciones, en este caso el Parlamento Europeo, siguen dando la razón a las vecinas y vecinos del barrio de Patraix en relación a los efectos que los campos electromagnéticos (CEMs) originados por las instalaciones de alta tensión, pueden provocar sobre la salud de la personas", señaló la Comisión, quien añadió que antes de construirse la subestación, "una de las reivindicaciones en las que se basaron para impedir esa ubicación, fueron los posibles perjuicios sobre la salud que puede ocasionar la contaminación electromagnética provocada por la alta tensión".

La entidad afirmó que ahora "es la Eurocámara la que el pasado día 2 de abril aprobó un informe sobre las consecuencias que puede tener sobre la salud la influencia de los campos electromagnéticos como los que crean las redes eléctricas de alta tensión, y pide que se establezca una distancia mínima respecto a escuelas, residencias de ancianos o centros de salud".

"Tanto la subestación de Patraix, como la línea de alta tensión que la suministra, pasan a escasos metros de colegios, centros de educación infantil y de centros de salud, así como por calles con una elevada densidad de población", manifetsó y agregó que el informe del Parlamento europeo "aprobado por el 95% de los eurodiputados (559 votos a favor, 22 en contra y 8 abstenciones), destaca la importancia de considerar el principio de precaución --tan reclamado por los vecinos de Patraix-- y la necesidad de soluciones dialogadas en la instalación de estas infraestructuras entre los interesados".

Para la Comisión, esta cuestión "ha sido ampliamente ninguneada tal como han destacado reiteradamente las asociaciones vecinales, asociaciones de madres y padres de los diversos colegios afectados, y el amplio conjunto de colectivos que apoyan la reivindicación del traslado de la subestación de Patraix".