Crónica Zimbabue.- MSF afirma que la epidemia de cólera refleja el "desastroso" estado del sistema de salud en Zimbabue

La organización pide a la comunidad internacional que "respete la distinción entre objetivos políticos e imperativo humanitario" MADRID, 17 (EUROPA PRESS) La organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) declaró hoy que la epidemia de cólera que sufre Zimbabue desde el pasado mes de agosto es un reflejo del "desastroso estado" en el que se encuentran el sistema de salud pública y las infraestructuras del país, en el que el acceso a la salud es "imposible para la mayoría" de su población. Asimismo, pidió a la comunidad internacional que "respete la distinción entre objetivos políticos y el imperativo humanitario", para garantizar que los zimbabuenses "reciben la asistencia que necesitan urgentemente". "Ha habido un colapso devastador del sistema de salud de Zimbabue que no sólo afecta a los pacientes de cólera", afirmó hoy el coordinador general de MSF en Zimbabue, Manuel López Iglesias, con motivo de la presentación del informe 'Más allá del cólera: Zimbabue, una crisis humanitaria que se agrava'. "Los hospitales públicos están rechazando a gente, los centros de salud se están quedando sin suministros ni equipamiento, hay una inmensa falta de personal médico, los pacientes no pueden permitirse el transporte para ir a buscar su medicación o para recibir tratamiento contra el VIH/sida y muchas de nuestras clínicas están desbordadas", prosiguió. "Por lo que estamos viendo a diario, no puede estar más claro que esto es una emergencia médica de enormes proporciones, que se está disparando y que se está quedando fuera de control", manifestó López Iglesias. Según Médicos sin Fronteras, la magnitud de la epidemia de cólera--que desde el pasado mes de agosto ha causado la muerte de más de 3.500 personas y ha infectado a más de 73.000, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)--, "es una manifestación más del desastroso estado en el que se encuentra el sistema de salud pública en Zimbabue y del colapso de su infraestructura". "Muchos centros de atención médica han cerrado o simplemente ya no funcionan y otros cobran precios exorbitantes en moneda extranjera", aseguró la organización en su informe. "Todo ello está provocando que el acceso a la salud sea imposible para la mayoría de zimbabuenses", añadió. CRISIS POLÍTICA Y DERRUMBE ECONÓMICO Las causas del brote de cólera, según MSF, "son claras: falta de acceso a agua potable limpia, sistemas de alcantarillado reventados o atascados y montañas de basura sin recoger en las calles". Todos ellos son "síntomas evidentes del derrumbe de las infraestructuras a consecuencia del colapso político y económico de Zimbabue", se lee en el informe. La crisis política de Zimbabue y el desmoronamiento económico "han llevado a que a día de hoy el acceso a la asistencia médica pública sea irrisorio, a que las infraestructuras estén colapsadas, a que haya una epidemia aplastante de sida, a una continua espiral de violencia política, a una falta de comida acuciante, al aumento de la desnutrición, al desplazamiento interno de la población y a la búsqueda de refugios en los países vecinos", advirtió MSF. "Cada día, muchos zimbabuenses cruzan el río Limpopo rumbo a Sudáfrica, arriesgando la vida para huir de su país", se lee en el informe. "Se estima que tres millones de zimbabuenses ya han buscado refugio en Sudáfrica, en lo que se considera el mayor éxodo de un país africano en el que no hay un conflicto abierto", añade el documento. MSF ha tenido que responder "de manera masiva" a la epidemia de cólera, ya que las estructuras de salud locales no podían afrontar la situación. Los equipos médicos de la organización médico humanitaria han tratado a casi 45.000 personas afectadas de cólera "y la crisis está aún lejos de finalizar", advirtió. En el informe, MSF pide al Gobierno de Zimbabue que elimine los obstáculos, que facilite una evaluación independiente de las necesidades y que permita proporcionar una asistencia humanitaria y médica que es completamente necesaria. "El Gobierno de Zimbabue debe garantizar que las agencias de ayuda puedan trabajar donde se identifiquen necesidades y debe disminuir las restricciones burocráticas para que el personal médico pueda trabajar y haya disponibilidad de las medicinas necesarias", declaró el presidente internacional de MSF, Christophe Fournier. Según la organización, "a pesar de las flagrantes necesidades humanitarias, el Gobierno de Zimbabue sigue ejerciendo un rígido control sobre las organizaciones internacionales de ayuda", como es el caso de la propia MSF, que "se enfrenta a menudo con restricciones y retrasos impuestos externamente para hacer su trabajo. Por ejemplo, entre el 4 de junio y el 29 de agosto del año pasado, el Ejecutivo de Robert Mugabe impuso una prohibición a muchos grupos de ayuda humanitaria internacionales, "provocando que se paralizasen por completo las distribuciones de alimentos en todo el país", denuncia MSF en el documento. "Aunque la prohibición acabó por levantarse, todavía hoy se hacen sentir sus consecuencias", ya que "en algunas partes del país, las distribuciones todavía no se han reanudado", añade. DISTINGUIR LO POLÍTICO DE LO HUMANITARIO "Para terminar de complicar las cosas, hay una falta clara de una respuesta internacional fuerte y coordinada ante la emergencia humanitaria actual", aseguró Médicos sin Fronteras, que considera necesario que la comunidad internacional "respete la distinción entre objetivos políticos y el imperativo humanitario, para poder asegurar que los zimbabuenses reciben la asistencia que necesitan urgentemente". "Los gobiernos y las agencias internacionales deben reconocer la severidad de la crisis y asegurarse de que la asistencia humanitaria sea independiente y de que se mantenga siempre diferenciada de los procesos políticos", advirtió Christophe Fournier. "Sus políticas para Zimbabue no deben afectar ni interferir en el imperativo humanitario, ya que tiene que asegurarse que los niños desnutridos, las víctimas de la violencia y las personas con VIH/sida u otras enfermedades tendrán acceso sin dificultades a la asistencia que necesitan para sobrevivir", manifestó. MSF lleva trabajando en Zimbabue desde el año 2000 y proporcionando asistencia médica a los zimbabuenses que huyen a Sudáfrica desde 2007. Desde el principio de la epidemia de cólera, en agosto 2008, MSF ha tratado a 45.000 pacientes. MSF también ofrece cuidados médicos a más de 40.000 pacientes con VIH/sida (incluyendo a 26.000 que están recibiendo antirretrovirales) y ofrece tratamiento a los niños desnutridos severos.