El Fondo Mundial contra el Sida prevé un déficit de 4.000 millones de dólares en 2010

  • Cáceres, 31 mar (EFE).- El director del Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (FM), el francés Michel Kazatchkine, prevé que esta organización tendrá un déficit de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares, "como mínimo", en el año 2010.

El Fondo Mundial contra el Sida prevé un déficit de 4.000 millones de dólares en 2010

El Fondo Mundial contra el Sida prevé un déficit de 4.000 millones de dólares en 2010

Cáceres, 31 mar (EFE).- El director del Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (FM), el francés Michel Kazatchkine, prevé que esta organización tendrá un déficit de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares, "como mínimo", en el año 2010.

Kazatchkine ha ofrecido hoy estos datos después de la primera reunión de la Conferencia de Donantes del FM, que se celebra en Cáceres, a la que han sido invitados los ministros de Salud de Nigeria, Babatude Osotimehin, y Burkina Faso, Seidou Bouda.

En rueda de prensa, ha precisado que aunque los países donantes se comprometieron a destinar 10.000 millones en el período 2008-2010, "por lo menos harán falta otros 4.000 más".

El director del FM ha advertido de que no se trata de una deuda teórica, ya que está basada en "indicadores válidos" que determinan que cada vez es mayor la demanda de los países en vías de desarrollo.

"No debemos obviar esa cifra -ha subrayado-, porque, o hacemos algo por recuperar esa brecha, o no podremos afrontar la demanda".

A ello se une, ha apuntado, que solamente en África, y por efecto de la crisis económica global, 40 millones de personas más se encontrarán por debajo del umbral de la pobreza.

Kazatchkine ha asegurado que en esta conferencia intermedia, que deben analizar las necesidades del FM, han salido resultados "impresionantes", como que gracias a las donaciones más de 2,5 millones de personas han accedido al tratamiento con antirretrovirales, en lo que respecta al sida.

El tratamiento de la tuberculosis, por otro lado, ha pasado en apenas siete años de cero a mejorar en un 40 por ciento, lo que hace que 4,6 millones de personas reciban los medicamentos apropiados, según sus datos.

También se ha logrado disminuir la mortalidad infantil de la malaria entre un 40 y un 70 por ciento, según el director del FM, que ha adelantado que en los próximos tres o cuatro años esperan que las mosquiteras alcancen la cobertura universal.

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, ha recordado que España comenzó su aportación en el año 2002 con 50 millones de dólares y para el trienio 2008-2010 el compromiso es destinar 600 millones de dólares.

Aunque la media anual de lo que España iba a aportar era de 200 millones, para 2009 serán 213 millones, "una cifra que casi está por encima de la cantidad que debe aportar cada país, que debe estar acorde con su PIB", ha explicado.

Por su parte, el secretario de Estado de Cooperación de Francia, Alain Joyandet, ha reiterado que su país es el primer contribuyente europeo del FM, con 900 millones de dólares comprometidos para el período 2008-2010.

Francia seguirá apostando por este sistema porque, a su juicio, "los resultados son incontestables y demuestran su utilidad".

Las políticas solidarias de Francia y España son un ejemplo, en su opinión, para el resto de países de su entorno y de otras zonas del mundo, como los nuevos donantes (Qatar, Corea del Sur o Malasia), a la hora de tratar de paliar el déficit previsto por el FM.

"No podemos disminuir nuestra solidaridad con los países del sur -ha subrayado-, sobre todo ahora, en tiempos de crisis, porque ellos lo pasarán aún mucho peor que nosotros".

Los responsables sanitarios de Burkina Faso y Nigeria han incidido en que, "ahora más que nunca, no se puede cortar la ayuda para luchar contra las tres enfermedades que más muertes producen al año en el mundo.

Bouda y Osotimehin han asegurado que de no ser por la acción del FM "millones de personas que ahora viven y tienen una nueva esperanza habrían muerto, sin contar con el estímulo que ha supuesto esta ayuda para los países beneficiarios, que han podido replantearse sus políticas sanitarias".