Dos de cada cinco personas mayores creen que las empresas no tienen en cuentan sus necesidades para diseñar productos

La Fundación Edad&Vida hace un llamamiento al sector público y privado para "simplificar" los productos y servicios MADRID, 19 (EUROPA PRESS) Un 41 por ciento de las personas mayores considera que las empresas españolas "no les tienen en cuenta" a la hora de diseñar nuevos productos y servicios, según se desprende del estudio 'Los hábitos de compra y consumo de las personas mayores', realizado por el Instituto Biomecánica de Valencia y patrocinado por el Grupo Amma. Este estudio --ganador de la última edición del Premio Edad&Vida, que organiza la Fundación Edad&Vida-- pretende mejorar el conocimiento de los hábitos de compra, consumo, nivel de satisfacción y percepción de las personas mayores con los productos de la vida diaria y "manifiesta de forma evidente la necesidad de desarrollar iniciativas que se adapten a las características específicas de este colectivo", según destacó en rueda de prensa el presidente de la citada fundación, Higinio Raventós. En este sentido, consideró que "el envejecimiento es una oportunidad para las empresas, que aún no han visualizado el impacto de este colectivo". Asimismo, hizo un llamamiento a la Administración Pública "para favorecer y poner las medidas necesarias que desarrollen productos útiles para los mayores". "Nos hemos concienciado del cambio climático pero no del cambio en la pirámide demográfica", lamentó. Respecto al estudio, una de las coordinadoras del proyecto, Raquel Poveda, señaló "la calidad y el precio" como "los principales criterios de compra" para este colectivo que, en el caso de los productos tecnológicos, se decantan por aquellos que se caractericen por su "funcionalidad, usabilidad, aceptabilidad y seguridad". En este último punto, Poveda destacó el papel del entorno familiar en el aprendizaje de este tipo de productos, ya que un 39,8 por ciento de los hijos adquiere productos tecnológicos para sus padres. Sin embargo, la experta indicó que, "contrariamente a lo que se cree", la actitud de las personas mayores ante el uso de la tecnología para cubrir sus necesidades "es positiva" ya que casi un 60 por ciento de los encuestados de entre 55 y 64 años compran ellos mismos este tipo de productos. En la misma línea, el estudio divide a las personas mayores en función de un perfil 'tecnológico' o 'tradicional'. Los primeros se decantan por los aparatos tecnológicos para comunicarse con los amigos y la familia (96,2%) mientras que los segundos (60,9%) se muestran más reacios a su utilización. PRODUCTOS SENCILLOS Por este motivo, lamentó que las compañías no tengan en cuenta a este segmento de la población ya que, en su opinión, "se trata de un mercado muy real". En la misma línea se expresó otro de los coordinadores del proyecto, Pedro Vera, que denunció "la estigmatización" que sufren las personas mayores. De todos modos, vaticinó "un avance imparable de la simplicidad de los productos". Fruto de este estudio, los expertos se han puesto en contacto con diferentes empresas a las que han hecho llegar estas conclusiones. Asimismo, les enviaron una lista de recomendaciones en campos tan diversos como la vivienda, la alimentación, el transporte, la comunicación o el hogar. Así, en el caso de la vivienda y el transporte, el informe aboga por la accesibilidad, mientras que en la alimentación se apuesta por un etiquetado "que pueda ser leído y entendido" por los consumidores, entre otras consideraciones. El estudio se complementa con una 'Guía de Buenas Prácticas' que detalla experiencias de éxito con diversos productos entre las que destacan el sistema abre-fácil de las latas de conservas; los teléfonos móviles de Owasys, que poseen un diseño sencillo y grandes teclas, entre otros aspectos; o la campaña de belleza llevada a cabo por Dove, en la que representaban a "mujeres de belleza real".