El Congreso aprueba el decreto que intenta salvar a las televisiones de la crisis

El real decreto que abre la veda para las fusiones entre cadenas ha recibido el visto bueno del Congreso. Aunque el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha asegurado que esta liberalización es un "avance" en la normalización del sector audiovisual, que necesita "reglas claras y estables", la medida es interpretada más bien como una ayuda del Estado a las televisiones en medio de una crisis que las está golpeando duramente por el descenso en la inversión publicitaria y el cambio hacia la TDT.

La nueva norma elimina el tope del 5 por ciento como máxima participación del accionista de una cadena en otra. Sebastián ha precisado que, si bien abre la posibilidad a fusiones entre las empresas, también incluye el límite del 27 por ciento de cuota de pantalla acumulada para aquellos operadores con más del 5 por ciento del capital en otra cadena, entre otras restricciones.

El portavoz del PP, Estaban González Pons, ha cuestionado que este asunto se tramitara mediante un decreto en lugar de la tan esperada Ley General Audiovisual y ha dicho que la recién aprobada medida es contradictoria con la que se tomó hace dos años cuando se otorgaron dos nuevas concesiones (La Sexta y Cuatro).

"Antes -ha señalado- se decía que tres operadores no eran suficientes para garantizar la pluralidad y ahora, mediante este otro decreto de liberalización del sector, se dice que con tres operadores se garantiza la pluralidad". Pese a haber dado su voto positivo, González Pons ha estimado que la mejor manera de hacer frente a la crisis del sector es que TVE deje de emitir publicidad, asunto sobre el cual el PP está preparando una iniciativa parlamentaria y sobre el que Francia ya se ha pronunciado a favor.

Por allí también parece ir el espíritu de este decreto. Las televisiones están sufriendo las consecuencias de una importante reducción de sus ingresos por publicidad. El año pasado se cerró con una caída de alrededor del 11 por ciento, pero este año podría ser incluso peor. En el seno de las cadenas los números que se manejan son todavía más preocupantes, ya que sólo en los tres primeros meses de 2009 la caída se sitúa en más del 30 por ciento (en algunas llega al 40 por ciento) con respecto al mismo período de 2008.

Esta posibilida de fusión, al margen de concentrar aún más el mercado y cambiar el panorama audiovisual, podría acarrear por otra parte recortes de plantilla y otros cambios en términos de derechos y sinergias entre empresas.

Según fuentes del sector, los principales jugadores serían Antena 3 y Telecinco, en saludable posición financiera y por tanto con alguna posibilidad de participar en otras empresas privadas más endebles económicamente como La Sexta (Mediapro, Televisa) o Cuatro (Prisa).

  • Vía EFE