Una empresa de EE.UU. involucrada en un brote de salmonelosis se declara en bancarrota

  • Washington, 13 feb (EFE).- La empresa procesadora de maní Peanut Corp of America, afectada por una posible contaminación con salmonella, se declaró hoy en bancarrota en un juzgado de Lynchburg (Virginia).

Una empresa de EE.UU. involucrada en un brote de salmonelosis se declara en bancarrota

Una empresa de EE.UU. involucrada en un brote de salmonelosis se declara en bancarrota

Washington, 13 feb (EFE).- La empresa procesadora de maní Peanut Corp of America, afectada por una posible contaminación con salmonella, se declaró hoy en bancarrota en un juzgado de Lynchburg (Virginia).

La compañía se acogió al Capítulo 7 de la Ley de Bancarrota en la Corte Federal del Distrito Oeste de Virginia, informó la cadena CNN.

Los documentos fueron firmados por el presidente de Peanut Corp, Stewart Parnell, que se acogió esta semana a la Quinta Enmienda de la Constitución para no tener que contestar preguntas sobre el brote de salmonelosis en una audiencia en el Congreso.

El Capítulo 7 permite a las empresas la liquidación ordenada de los bienes para pagar a sus acreedores.

El brote de salmonelosis, que ha causado problemas gástricos a más de 600 personas en 44 estados del país y Canadá, también habría provocado al menos nueve muertes.

A raíz del brote se retiraran del mercado más de 2.000 productos, una de las mayores cifras en la historia de Estados Unidos.

La salmonelosis es una de las intoxicaciones por consumo de alimento comunes y es causada por la bacteria salmonella.

Se calcula que en Estados Unidos la enfermedad afecta cada año a unas 40.000 personas, la mayoría de ellas niños.

La pista del brote de salmonelosis fue seguida hasta una fábrica de la compañía en Blakely (Georgia), donde inspectores hallaron ratas, moho y goteras en el techo.

Una segunda planta en Plainview fue cerrada esta semana después de que pruebas detectaran una posible contaminación de salmonelosis.

Inspectores encontraron en esta fábrica roedores, excrementos de estos animales y plumas de pájaros.

Andrew Goldstein, un abogado de la empresa, admitió que Peanut Corp se encontraba en una situación en la que no podía conducir su negocio.

"No pueden operar en absoluto y eso parecía como el curso natural inevitable", señaló.