La Audiencia de Málaga condena a 12 años a un finlandés y un estonio por estafar 2,6 millones ofreciendo créditos falsos

MÁLAGA, 1 (EUROPA PRESS) La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a un total de 12 años de prisión a dos hombres, un finlandés y un estonio, por estafar a varias personas ofreciendo créditos bancarios de grandes cantidades y a bajo interés falsos, exigiendo un depósito previo con el que se quedaban. En total, las víctimas ingresaron más de 2,6 millones de euros. Según se declara probado en la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, los acusados, que utilizaban varias identidades, se dedicaban hasta su detención a hacerse pasar por agentes de servicios financieros y ofrecían a empresarios extranjeros y entidades sustanciosos créditos, simulando documentación que supuestamente emitía una caja de ahorros. Como condición, exigían como depósito un 1 por ciento del capital solicitado, dinero que "se apropiaban una vez aportado y sin contraprestación alguna", según la resolución de la Sección Primera, en la que se señala que de las distintas ofertas que hicieron al menos cuatro fueron aceptadas, llegándose a firmar los contratos y a ingresar las víctimas las cantidades acordadas. Uno de los acusados se hacía pasar por sueco y abrió tres cuentas corrientes, en Marbella, en el núcleo poblacional de San Pedro de Alcántara y en Madrid, de agosto de 2003 a junio de 2004. El otro, mientras, se hacía pasar en los contratos, con una identidad española, por director comercial de la entidad bancaria. En la última operación, por un préstamo de 230 millones de euros, el dueño de la compañía acordó con un amigo que hiciera el depósito a cambio de una comisión si llegaba a tener el crédito. Éste se abrió una cuenta en España, operación en la que intervinieron los acusados, para lo que solicitaron la colaboración del tercer procesado, que ha resultado absuelto. Una vez se hizo la transferencia, un hombre, haciéndose pasar por el depositario, retiró el dinero, entendiendo la Sala que esto se hizo sin que el director de la sucursal "hubiera efectuado todas las comprobaciones que exigía sobre la realidad de la petición de reintegro de los fondos ni de la identidad de la persona", por lo que considera al banco responsable civil subsidiario. Para el Tribunal, los acusados "urdieron un plan que se prolongó en el tiempo y que llegaron a perfeccionarlo de tal forma que es especialmente significativo que fueran varios perjudicados los que incurrieran en el mismo error, sin duda propiciado por la estrategia engañosa puesta en marcha por los procesados". A ambos se les condena por un delito continuado de falsedad en documento mercantil, en concurso con un delito continuado de estafa agravada. Se les condena al pago de una multa de 18.000 euros a cada uno y a indemnizar a las víctimas con las cantidades que ingresaron.