Milagros del Corral: "Las Naciones Unidas parecen ahora Naciones Desunidas"

  • Ana Mendoza.

Ana Mendoza.

Madrid, 13 mar.- Su amplia experiencia como directiva de la Unesco le ha servido sin duda a Milagros del Corral para dar el salto a la novela con "Último otoño en París", una obra en la que refleja el laberíntico mundo de las organizaciones internacionales y su decadencia e inoperancia.

"Las Naciones Unidas parecen ahora Naciones Desunidas. Hay que hacer funcionar los organismos que dependen de ese sistema, no desmantelarlos, porque estamos viviendo en un mundo cada vez más globalizado y los grandes problemas no se pueden resolver a nivel nacional", afirma Milagros del Corral en una entrevista con Efe con motivo de la publicación de su primera novela en Temas de Hoy.

En los dieciséis años que estuvo en la Unesco, de 1990 a 2006, la autora fue tomando notas sueltas de lo que veía a su alrededor sin saber si algún día le servirían para algo.

Empezó a darles forma en 2006, pero cuando fue nombrada directora de la Biblioteca Nacional, en septiembre de 2007, tuvo que dejar la ficción para encargarse de la difícil situación que había en esa institución tras el robo de varios documentos de gran valor. También, había que modernizarla y meterla de lleno en el siglo XXI.

Y hace unos dos años decidió ponerse a escribir y sacar fuera sus "monstruos". "Yo nunca había escrito ficción y no sabía que fuera tan difícil", comenta esta experta internacional en derechos de autor, industrias culturales y nuevas tecnologías, autora de una cincuentena de ensayos.

"Aquí estamos, reinventada de escritora a mis 67 años", dice con humor Del Corral.

La novela "se mueve constantemente en el filo de la navaja, entre ficción y realidad", pero cualquiera que conozca a Milagros del Corral sabe que le ha prestado algunos elementos de su propia biografía a la protagonista de "Último otoño en París", entre otras cosas su facilidad para ilusionar a su equipo en conseguir los objetivos marcados.

En el libro, Eva León, una joven diplomática española, se incorpora en París como directora de departamento de una organización de las Naciones Unidas, y pronto se da cuenta de que en ese organismo, como en los demás de la ONU, hay exceso de burocracia y sus empleados viven muy alejados del mundo real.

La ONU nació "con unos valores envidiables, preservar la paz y que la cooperación sirviera para la solidaridad entre los países, pero con el tiempo se ha ido anquilosando".

"Las Naciones Unidas parecen ahora Naciones Desunidas. Y yo lo que veo con gran terror es que esa misma trayectoria está empezando en Europa, que es mucho más joven. Y estamos viendo cómo la desafección de los estados miembros es cada vez mayor, hasta el punto de que todos se cuestionan para qué sirve este invento. No saben hacerlo útil", lamenta la escritora.

No se le saca jugo a la ONU, ese sistema tan complejo y caro ("si tienes un puesto directivo, cobras más que el presidente de tu país", dice la autora), pero a la vez se están creando otros organismos de tipo económico como el G-20, que empezó siendo el G-2.

"Cuando lleguemos al G-123, habremos inventado las Naciones Unidas otra vez", dice irónica Del Corral.

La exdirectora de la Biblioteca Nacional cree que su novela "es poliédrica porque tiene muchas lecturas posibles". Es comedia, es drama, tiene algo de intriga, es también política y tiene su parte romántica.

En las 414 páginas de la novela no solo se habla de la ONU. Importante es también la compleja personalidad de Eva, "una profesional brillante y valiente, pero tan ingenua y tan poco ducha en lo sentimental. Más de una ejecutiva se puede ver retratada en esa mujer", señala Del Corral, que ha reflejado "la soledad en compañía" que viven muchos de cuantos trabajan en esos organismos internacionales.

Como le sucede a la protagonista de su novela, cuando Milagros del Corral volvió a España en 2006, vio que "todo era jauja y que todo el mundo parecía rico". Pero cuando empezó la crisis y comenzaron los recortes, le sonó a lo que ya había vivido en la Unesco.

"Eso es patético, porque no podemos perder el norte ni olvidar quiénes somos: no somos millonarios, nunca lo fuimos ni probablemente lo seremos. España es un país medio, con una gran cultura y una gran historia", comenta.

Del Corral echa de menos la Biblioteca Nacional. Quiere "mucho" esa institución y disfrutó de veras los casi tres años que estuvo al frente, "pero son etapas, y aquella ya pasó".

Está muy contenta con el nombramiento de Ana Santos, "que reúne todas las cualidades para sacar esa casa adelante, y en un momento tan complicado como este", comenta Del Corral, que presentará su novela el 3 de abril en la BNE.

Actualmente, forma parte del Consejo Académico de la Biblioteca Nacional de Francia, participa en la cátedra Vargas Llosa y colabora con la Fundación Alternativas y con la comisión de banda ancha de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.