UPV colabora en un estudio que dice que los españoles se preocupan más que los europeos por sus hijos e Internet

Los padres españoles protagonizan un bajo nivel de instalación de programas de filtrado y de monitorización en sus ordenadores BILBAO, 9 (EUROPA PRESS) Los profesores de la Universidad del País Vasco UPV/EHU Carmelo Garitaonandia, Maialen Garmendia y Gemma Martínez han colaborado en el proyecto 'EU Kids Online', que ha realizado una encuesta que concluye, entre otras cuestiones, que los padres españoles se preocupan más que los europeos por el uso que hacen sus hijos de Internet. Sin embargo, los padres españoles protagonizan un bajo nivel de instalación de programas de filtrado y de monitorización en sus ordenadores. "Probablemente esto es debido a que los padres europeos que usan Internet son los menos preocupados, y a que los padres españoles no alcanzan los estándares de alfabetización digital de los padres anglosajones o escandinavos. Y ésa es, sin duda, la razón por la que siendo un país con un alto nivel de preocupación por la actividad de los niños en Internet, tiene una menor tasa de uso de programas de filtrado y de monitorización que la media europea", concluye. La encuesta realizada en diciembre de 2008 por el Safer Internet Plus Programme de la Unión Europea, conocida como Eurobarómetro, muestra que los padres españoles están muy preocupados (50,7%) y bastante preocupados (28,2%) por los contenidos sexuales y de violencia explícita que pueden ver sus hijos en Internet y el teléfono móvil. Estas cifras son superiores a la media europea, que alcanza el 44.9 por ciento y el 19.9 por ciento, respectivamente. En el estudio del Eurobarómetro han colaborado los investigadores del proyecto EU Kids Online, la primera investigación sistemática que se realiza en Europa las experiencias en la red y con las nuevas tecnologías de los niños y jóvenes. El nivel de preocupación sobre la seguridad de los hijos en Internet de los padres españoles sólo es superado por otros países del sur de Europa: Grecia, 68 por ciento; Francia, 78 por ciento; Portugal, 64.6 por ciento y Chipre, 60 por ciento. Igualmente, la preocupación de los padres españoles es superior a la media europea en relación con que sus hijos vean información sobre anorexia y suicidio, sean objeto de 'bullying' o acoso sexual, así como que den información personal o que los niños y adolescentes se aíslen socialmente por exceso de consumo en Internet. A pesar de que el nivel de preocupación de los padres españoles es superior a la media europea, sin embargo contrasta con el bajo nivel de instalación de programas de filtrado (42,7%) y de monitorización (32,2%) en los ordenadores de sus hijos, que es inferior a media europea, (48,8% y 37%) y dista bastante de la de países como el Reino Unido (77%), Irlanda (64%) y Alemania (55%). Por el contrario, es muy superior a algunos países recién incorporados a la Unión que tienen unos niveles bajísimos: Bulgaria (15%), Lituania y Eslovaquia (ambos con 19%). La mediación de los padres españoles en el uso de Internet de sus hijos es alta y se encuentra en muchos aspectos entre las más elevadas de Europa ya que hablan con sus hijos sobre lo que hacen en Internet con frecuencia (85%) y es el segundo país después del Reino Unido; se sientan con sus hijos cuando usan Internet (57%), segundo país después de Portugal; revisan las páginas a las que han accedido sus hijos (54%), tercer país después de Portugal y Alemania; y revisan los mensajes de correo electrónico y del Messenger de sus hijos (33%), prácticamente igual que Grecia, y sólo por debajo de Portugal y Chipre. RESTRICCIONES Asimismo, los progenitores españoles son los que declaran que ponen más restricciones a sus hijos en el uso de Internet, ya que sólo en un 16,1 por ciento de los hogares no ponen reglas, que es la tasa más baja de Europa, y además está ocho puntos por debajo de la media europea. En este sentido, los padres españoles tienen los índices más altos de Europa en prohibir a sus hijos pasar demasiado tiempo al ordenador (29,7%, sólo Bulgaria supera esa cifra); en hablar con personas que no conocen en la vida real (19,5%); en la prohibición de que sus hijos usen el correo electrónico y la mensajería instantánea (17,8% y 23,7% respectivamente, esta segunda cifra es la más alta después de Holanda); y en la de chatear (19,2%, la más alta después de Bulgaria).