Experto del Carlos III dice "no se puede comer pescado crudo o poco cocido sin tomar medidas" ante el anisakis

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El jefe del Servicio de Inmunología del Hospital Carlos III de Madrid, Ignacio Moneo, señala que "no se puede comer pescado crudo o poco cocido sin tomar medidas" ante el anisakis y alerta de que el vinagre de los boquerones o un cocinado ligero no mata el parásito.

Un reciente decreto obliga a congelar todo el pescado fresco que se sirve en restaurantes para evitar la anisakidosis, una enfermedad provocada por anisakis, un fino gusano que parasita el pescado y que puede infectar a las personas.

En este sentido, el experto indica que un 65 por ciento de los madrileños tiene anticuerpos contra el anisakis, según un estudio de expertos del Hospital del Carlos III publicado en la revista 'Consumer' que Europa Press.

El estudio trata de medir anticuerpos propios de una reacción alérgica contra anisakis en pacientes remitidos a los servicios de Alergología por episodios de urticaria, angioedema o anafilaxia cualquiera que sea la sospecha etiológica y comparar los resultados con los de una muestra de personas sanas que nunca hubieran padecido estas dolencias.

Los resultados "sorprendieron" por la diferencia geográfica, ya que "mientras en Madrid cerca del 65 por ciento de los casos tenían anticuerpos contra anisakis, en Almería la cifra no llega al 10 por ciento y en Vigo,los investigadores no hallaron ninguno".

En el término medio está Navarra, donde cerca de un 30 por ciento de los casos tenía anticuerpos, o Santander, donde no se llega al 20 por ciento. Por su parte, Logroño alcanza un un 50 por ciento; Murcia, casi un 40 por ciento; Bilbao, 25 por ciento; Badajoz 15 por ciento). Otro resultado llamativo es que los controles, que no tenían síntoma alguno, también tenían anticuerpos.

El escrito señala que "hasta un 5 por ciento de la población sana ha sufrido una infección sin síntomas de anisakis" y añade que es importante el origen, ya que "si fuera una reacción alérgica no se podría eliminar, porque la reacción seguiría produciéndose cada vez que el organismo se expusiera al parásito aunque éste estuviera muerto" y si es una infección, "el problema desaparece al matar el parásito".

"De momento lo que parece que vemos es que primero hay varias infecciones sucesivas y después se produce la sensibilización del organismo y la reacción alérgica", expone.

Asimismo, dice que "en Madrid, una de las regiones donde esto se ve más, hay cerca de un 5 por ciento de población sana con anticuerpos a título alto", lo cual "son muchos miles de personas".