Sebastián dice que Figueruelas es "la joya de la corona" de Opel y que los ajustes se harán en otros países

Los países de la UE acuerdan que las ayudas que se den a General Motors Europa no se condicionarán a la localización de las plantas

BRUSELAS, 29 (EUROPA PRESS)

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, dijo hoy que la planta de Figueruelas es "la joya de la corona" de Opel gracias a los ajustes y al esfuerzo inversor realizado en los últimos años y se mostró convencido de que esta fábrica no se verá afectada por la reducción de capacidad que se llevará a cabo tras la venta de la filial europea de General Motors. A su juicio, ahora serán otros países los que tengan que realizar estos esfuerzos de ajuste.

Sebastián no quiso valorar en detalle el acuerdo preliminar alcanzado entre General Motors y el fabricante canadiense de recambios Magna sobre Opel. Se limitó a señalar que "sería una buena noticia, sin duda, que ya hubiera un inversor dispuesto a hacerse cargo de la parte europea de General Motors".

El ministro de Industria hizo estas declaraciones al término de la reunión extraordinaria de los ministros de Economía y de Industria de la UE para abordar el futuro de Opel. En total participaron 18 Estados miembros, 11 de ellos a nivel ministerial (España, Austria, Alemania, Bélgica, República Checa, Hungría, Italia, Polonia, Portugal, Suecia y Reino Unido).

Todos los participantes acordaron que cualquier apoyo financiero que sea concedido a Opel por parte de uno o varios Estados miembros "deberá basarse estrictamente en criterios económicos y objetivos, y no debe incluir condiciones no comerciales sobre la localización de las inversiones o la distribución geográfica de las medidas de reestructuración". Con ello se trata de garantizar que Alemania, que lleva las riendas de las negociaciones, no garantice un trato preferente para sus fábricas en detrimento de otros países.

Sebastián propuso que este crédito de liquidez temporal mientras se produce la segregación de Opel respecto a General Motors sea un crédito europeo, por ejemplo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). En todo caso, insistió en que esta ayuda no debe tener "ninguna trascendencia a la hora de tomar decisiones sobre las plantas o sobre el empleo".

El ministro de Industria aseguró que los Estados miembros están de acuerdo en que "los alemanes lideren la negociación" para la venta de Opel y reiteró que el Gobierno confía plenamente en que Berlín será "leal" con España. Pero dejó claro que "el Gobierno alemán no va a estar dirigiendo el futuro de Opel" sino que las decisiones corresponderán al inversor que finalmente se haga cargo del fabricante. "Y ese inversor, no lo duden, va a apostar fuertemente por Figueruelas, porque también estamos hablando con los inversores", dijo Sebastián.

SACRIFICIOS EN OTROS PAÍSES

Subrayó que la planta de Figueruelas tiene una productividad "un 30% o un 40% superior al del resto de las plantas europeas". Ello se debe, prosiguió, a que hace años redujo su plantilla en un 50% y a que ha realizado un "importante esfuerzo de inversión". La competitividad de Figueruelas "viene de los sacrificios que se han hecho en el pasado y que probablemente otras plantas de otros países tengan que hacer en el futuro".

"Los inversores están hablando de que hay un exceso de capacidad en toda Europa. Pero por las conversaciones que he tenido con algunos de estos inversores, todos ellos han coincidido en algo, y es que la planta de Figueruelas es la mejor y eso es muy bueno para nosotros", insistió el ministro de Industria.

En su opinión, corresponde a la Comisión Europea estar "vigilante" para que no se discrimine a unos países en detrimento de otros cuando se reestructure Opel. "La decisión no tiene que estar a nivel de países o a nivel político, aquí la decisión tiene que ser industrial, basada en la competitividad, basada en el futuro, en un horizonte de largo plazo. Y en esas es en las que tenemos todas las de ganar, porque no hay ninguna planta de General Motors en Europa que Figueruelas", señaló.

INFORMACIÓN Y COORDINACIÓN

Todos los países participantes en la reunión se comprometieron a respetar las normas comunitarias en materia de mercado único y ayudas públicas y a no adoptar medidas nacionales sin informar y coordinarse con otros Estados miembros afectados y con la Comisión. Por ello, crearon un grupo de trabajo para garantizar este intercambio de datos.

También resaltaron la dimensión transatlántica del problema y reclamaron a Estados Unidos que apoye plenamente los esfuerzos de la UE para alcanzar una solución viable sobre las filiales europeas que pueda beneficiar a la matriz General Motors, según destacó el Ejecutivo comunitario.