Detenido un ciberdelincuente por entrar en los ordenadores de más de 1.000 personas

  • Madrid, 27 mar (EFE).- La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido a un hombre de 41 años y vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz) por introducirse en los ordenadores de más de 1.000 personas, entre ellos políticos, periodistas, escritores, médicos y abogados.

Madrid, 27 mar (EFE).- La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido a un hombre de 41 años y vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz) por introducirse en los ordenadores de más de 1.000 personas, entre ellos políticos, periodistas, escritores, médicos y abogados.

La operación ha sido conjunta, se denominada "Yacimiento" y ha sido desarrollada en la provincia de Huelva.

Según ha informado la Guardia Civil, el arrestado, J.M.N., es un importante "cracker" o "ciberdelincuente" al que se le han requisado numerosos cuadernos con anotaciones sobre sus víctimas, entre ellas cuentas de correo electrónico y contraseñas de tarjetas bancarias.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de una denuncia presentada por el Ayuntamiento de Riotinto (Huelva) en la que se ponía en conocimiento que una persona podía haber vulnerado varias cuentas de correo electrónico, oficiales y particulares pertenecientes a la corporación.

Tras el análisis de los datos obtenidos, la Guardia Civil puso en marcha un dispositivo para detectar los rastros electrónicos, lo que permitió realizar un seguimiento hasta los ordenadores de una universidad gaditana, donde los investigadores identificaron al sospechoso y procedieron a su detención.

El arrestado es experto en el manejo de tecnologías de comunicación avanzadas y estaba dotado de una gran preparación académica siendo licenciado en ciencias de la documentación y la comunicación, lingüística y diplomado en biblioteconomía.

Según la Guardia Civil, ha sido capaz de vulnerar la seguridad de cientos de ordenadores conectados a Internet, de los que sustraía las claves de acceso a los correos electrónicos y posteriormente los estructuraba para buscar la información personal sensible de las víctimas.

Además, en ocasiones se hacía pasar por alguna de sus víctimas para lo que usaba sus propias cuentas de correo electrónico y, en algunos casos, llegó a pedir las bajas en su compañía eléctrica y telefónica.

Las técnicas utilizadas por el "cracker", denominadas de "ingeniería emocional", llegaron en algunos casos a requerir en las víctimas apoyo psicológico.