La asamblea gala rechaza la ley de piratería en Internet

PARÍS (Reuters) - La Asamblea Nacional rechazó el jueves el proyecto de ley sobre la piratería en Internet que preveía una serie de avisos graduales hasta llegar a suspender la conexión de quienes se descarguen archivos ilegalmente, como música o películas.

La norma, respaldada por el Gobierno del presidente Nicolas Sarkozy, fue denegada porque faltaban diputados de UMP, el partido en el poder.

La ley se había ideado para contener las descargas de canciones y películas en Internet, que ha dañado los beneficios de artistas y compañías de producción.

No obstante, los políticos opositores lograron rechazar el texto en una votación en la Asamblea Nacional cuando sólo unos pocos diputados de UMP acudieron a la sesión, lo que supone una embarazosa derrota del Gobierno.

Al anunciarse el resultado, los diputados de la izquierda se pusieron de pie para aplaudir.

El texto ya había sido adoptado por el Senado, donde la izquierda se abstuvo.

Bajo la propuesta, los internautas que sean descubiertos descargando ilegalmente archivos recibirán dos advertencias y a la tercera infracción, se les cortará la conexión a Internet hasta un año.

Algunos grupos de consumidores advirtieron que podría afectar a las personas inocentes, diciendo que usuarios honestos se arriesgaban a ser castigados y a tener que probar su inocencia si algún pirata informático secuestra su identidad.

El diputado socialista Patrick Bloche describió el proyecto de ley como "peligroso, inútil, ineficaz y muy arriesgado para los ciudadanos".

Los gobiernos, bajo la presión de la industria de la música, llevan tiempo intentando luchar contra el intercambio de archivos online.

"Es un proyecto equilibrado para un Internet legal y civilizado", dijo la ministra de Cultura Christine Albanel.

El Gobierno puede solicitar que el proyecto regrese al Parlamento posteriormente este año.

En enero, el proveedor de Internet irlandés Eircom acordó desconectar a los usuarios que se descarguen música ilegalmente en un acuerdo con las cuatro principales compañías discográficas. Los medios irlandeses dijeron que era el primer acuerdo de este tipo en el mundo.