Seguros afirma que su "tarea pendiente" es una norma sobre gobierno corporativo en las aseguradoras

El 55% de los que defraudan a las empresas ocupan puestos directivos dentro, según Ernst & Young

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El director general de Seguros y Fondos de Pensiones, Ricardo Lozano, afirmó hoy que la "tarea pendiente" de este organismo adscrito al Ministerio de Economía y Hacienda es consensuar una norma para mejorar el gobierno corporativo en las empresas aseguradoras.

Lozano expresó su confianza en que el departamento que dirige cuente en las "próximas semanas" con un texto para someterlo a debate en el sector asegurador, porque el buen gobierno en estas empresas "requiere cambios legislativos" en linea con las conclusiones de la cumbre del G-20 en Londres y de las directrices de la OCDE.

Tras participar en unas jornadas sobre 'El fraude interno en el sector asegurador' organizadas por Ernst & Young, Lozano aplaudió la iniciativa de la patronal del seguro (Unespa) sobre gobierno corporativo, pero incidió en que la Dirección General de Seguros presta especial atención a este ámbito en el actual contexto.

"Si el gobierno corporativo falla, las cosas no pueden funcionar bien", dijo Lozano, tras recordar que el origen de la crisis financiera internacional fue la falta de controles internos, entre los que pueden inscribirse los errores en la evaluación de riesgos vinculados a las remuneraciones de directivos.

Para "reconducir los aspectos retributivos" que pueden ser origen de prácticas fraudulentas, el Ministerio de Economía y Hacienda defiende la transparencia y la disponibilidad de la información relevante para los responsables de tomar decisiones, explicó el responsable de Seguros.

Lozano argumentó que establecer un "marco razonable" para mejorar el gobierno corporativo de las aseguradores es una fórmula de afianzar la confianza de los consumidores en el correcto funcionamiento del sector, lo que redunda en beneficio de su actividad y supervivencia a largo plazo.

MAS DE LA MITAD DE DEFRAUDADORES, DIRECTIVOS.

Según los datos que maneja Ernst & Young, el 85% de los fraudes cometidos en las empresas se han urdido desde dentro, por empleados de la propia firma, y más del 55% de los defraudadores proceden de niveles de dirección.

Aunque la permanencia media del defraudador tipo en la empresa es de entre tres y cinco años, el 85% de los ejecutivos que han cometido los mayores fraudes, había estado menos de un año en su nuevo puesto de trabajo.

"La oportunidad de cometer fraudes más importantes y financieramente más devastadores es directamente proporcional a la posición, autoridad y poder de una persona", advierte la consultora. "Una persona con autonomía no sólo tiene mayor conocimiento para cometer un fraude sino, más importante aún, tiene más capacidad para disimularlo", agrega.

En este sentido, Ernst & Young incide en que los empleados de confianza pueden encontrarse en situaciones de presión que les empujen a cometer actos que ni siquiera considerarían en condiciones normales.

Estas presiones pueden venir motivadas por objetivos financieros u operacionales agresivos, niveles de vida muy altos, facturas médicas elevadas, drogodependencia o adicciones al juego que puedan situar al empleado al límite, llevándole a cometer actos de fraude.