El Coche Fantástico, condenado a desaparecer


Modelo GTO de Pontiac, uno de los deportivos más famosos de la marca condenada a desaparecer

Modelo GTO de Pontiac, uno de los deportivos más famosos de la marca condenada a desaparecer

Estados Unidos, uno de los países donde los ideales se mueven en torno al automóvil, puede quedarse sin uno de sus últimos bastiones. Pontiac, conocido por ser la imagen de El Coche Fantástico (un Pontiac Firebird Trans Am de 1982), desaparecerá si nadie lo remedia a finales de 2010. El grupo General Motors ha anunciado nuevos recortes de entre 7.000 y 8.000 empleos debido a la crisis aguda en la que se encuentra. El gigante norteamericano reducirá así su plantilla en un total de 21.000 trabajadores y dejará de fabricar cuatro de sus modelos, entre ellos los emblemáticos Pontiac.

El primer fabricante de coches de Estados Unidos se mantiene a la espera de que se acepten las acciones de la compañía a cambio de la mitad de su deuda. Si el plan de reorganización no satisface a la Administración Obama, entonces la empresa podría acogerse a la ley de protección federal por quiebra. Afronta de esta manera una de las situaciones más críticas en la historia de la corporación, que es poseedora de otras marcas también en peligro de extinción como Hummer, Saab o Saturn, según informa The Detroit News. De todas formas, GM espera poner solución para estas últimas antes de finales de 2009.

La crisis de GM se une a la paradoja de que otros grandes norteamericanos como Chrysler y Ford se encuentren también en situación delicada. Empresas europeas como Fiat están empezando a aprovecharse con la adquisición de Opel, centro de operaciones de la GM en Europa. Las compañías de Detroit se asoman a su abismo sin que nadie, ni el Gobierno, pueda poner remedio.

Modelos para la historia

La historia de Pontiac está marcada por la disputa abierta que siempre han mantenido con los modelos de Ford y Chevrolet. Con el GTO rompió todos los esquemas de sus competidores al alcanzar las 100.000 ventas en solo dos años. Meses despues, su rival contraatacaba con el lanzamiento de los todavía buscados Mustang, que dobló las ventas en apenas seis meses.

Otra muestra de que los tiempos están cambiando lo han demostrado las encuestas, donde se confirma que los estadounidenses empiezan a preferir los pequeños y ágiles automóviles japoneses antes que los robustos americanos. Honda y Toyota empiezan a ganarle la partida al trío de Detroit dentro del imaginario colectivo donde el coche es símbolo de poder. El estigma de la entrada de extranjeros en las compañías insignia del pueblo puede suponer que, incluso el coche presidencial, un Cadillac One equipado con las últimas tecnologías, cambie de manos y se rompa así una tradición que ha variado entre los modelos de Ford y GM.

General Motors está empezando a prepararse para el peor marco posible, ya que podría acabar en bancarrota de no aprobarse el plan de reestructuración. Las medidas propuestas pueden suponer la apuesta del grupo por reforzar su balance y su posición de liquidez. Para ello, realizará una emisión de bonos convertibles en acciones por un importe de 27.000 millones de dólares (20.600 millones de euros), modificará los términos del acuerdo con sus empleados sobre prestaciones sociales y sanitarias (VEBA) y solicitará autorización al Tesoro para convertir la deuda en acciones. Todas estas medidas se traducirán en una reducción de la deuda en 44.000 millones de dólares (33.600 millones de euros).