Los diamantes azules son para siempre…incluso en época de crisis


Los diamantes azules son muy difíciles de encontrar, lo que dispara su precio. En la imagen, la pieza subastada antes de ser pulida | GlobalPost

Los diamantes azules son muy difíciles de encontrar, lo que dispara su precio. En la imagen, la pieza subastada antes de ser pulida | GlobalPost

Los diamantes azules son muy difíciles de encontrar, lo que dispara su precio. En la imagen, la pieza subastada antes de ser pulida | GlobalPost

Los diamantes azules son muy difíciles de encontrar, lo que dispara su precio. En la imagen, la pieza subastada antes de ser pulida | GlobalPost

El comprador tendrá derecho a dar el nombre a la pieza. De momento, ha batido los registros anteriores por quilate|GlobalPost

El comprador tendrá derecho a dar el nombre a la pieza. De momento, ha batido los registros anteriores por quilate|GlobalPost

El comprador tendrá derecho a dar el nombre a la pieza. De momento, ha batido los registros anteriores por quilate|GlobalPost

El comprador tendrá derecho a dar el nombre a la pieza. De momento, ha batido los registros anteriores por quilate|GlobalPost

Londres | Ginebra - La economía mundial puede estar al borde de la quiebra, pero hay un sector de la industria del lujo que parece no haber perdido un ápice de su brillo: los diamantes azules. Así lo demuestra el hecho de que una de esta escasa piedra preciosa -de 7,03 quilates- fuera vendida en Ginebra este martes por 7 millones de euros.

Sotheby´s, casa encargada de la subasta, dice que la cantidad pagada por quilate (cerca de un millón de euros) establece un nuevo récord. Los compradores pueden estar tranquilos respecto a la procedencia de este diamante azul, ya que la mina de la que se extrajo cumple con las regulaciones laborales del país. Además, la pieza recibirá el nombre que le otorgue su nuevo comprador.

Antes de la subasta, los expertos habían fijado una horquilla de precios entre los 4 y 6 millones de euros. Parece que el negocio de este tipo de piedras preciosas, que tiene en la ciudad belga de Amberes su principal capital mundial, resiste bien a los tiempos revueltos. En noviembre del año pasado, cuando las turbulencias financieras estaban en pleno apogeo, otro diamante celeste de 35 quilates fue vendido por 18 millones de euros.

"Estamos muy tranquilos", comentó David Bennet, responsable del área de joyería de Sotheby´s, a GlobalPost. "La percepción de los diamantes azules es diferente a la de otra piedras preciosas por su escasez", señaló sobre este tipo de joyas que suponen menos del 0,0001 por ciento de los diamantes mundiales. El resto de la industria lo ha pasado peor, ya que se han llegado a registrar descensos de hasta el 16 por ciento en los precios.

La labor de pulir y cortar la piedra llevó seis semanas. El encargado fue Gary Monnickendham, un experto con una larga tradición familiar que se inició en el negocio en 1890. "Pagaría por cortar una piedra azul", explica Monnickendham mientras subraya la rareza de la pieza.