El BCE insta a establecer la Zona Única de Pagos el 1 de febrero pese a la prórroga de seis meses de Bruselas

BRUSELAS, 9 (EUROPA PRESS)

El Banco Central Europeo (BCE) ha asegurado que "toma nota" de la decisión de la Comisión Europea de conceder una prórroga extra de seis meses, hasta el 1 de agosto de 2014, para establecer la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA, por sus siglas en inglés), pero insta a los participantes del mercado a respetar la fecha marcada inicialmente para su puesta en funcionamiento definitiva.

Bruselas ha admitido este jueves que si se aplica el plazo original del 1 de febrero podría haber problemas de bloqueo de pagos para consumidores y empresas debido a los retrasos en la transición hacia el nuevo formato que establece la SEPA, por lo que ha introducido un período transitorio adicional de seis meses.

Sin embargo, el BCE asegura que los agentes económicos de la zona euro han realizado "esfuerzos grandes y fructíferos para llevar a cabo la migración", y recalca que la información más reciente indica que el ritmo de migración es alto y se está acelerando, "de modo que la gran mayoría de los agentes completará la migración en el plazo establecido".

"Por consiguiente, el Eurosistema subraya que la fecha final fijada para completar la migración a la SEPA, el 1 de febrero de 2014, sigue siendo válida, e insta a todos los participantes en el mercado a finalizar la transición de todas las transferencias y los adeudos directos a los estándares SEPA para esa fecha", remarca.

Según Bruselas, durante este periodo transitorio de seis meses, que debe ser ratificado por la Eurocámara y los Gobiernos, los pagos que difieran del formato SEPA, ya sean transferencias o recibos domiciliados, continuarán siendo aceptados. No obstante, el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, ha pedido a los Estados miembros que aceleren el cambio y ha avisado de que "el periodo de transición no se extenderá tras el 1 de agosto".

Según los últimos datos de Bruselas de noviembre del año pasado, sólo el 64,1% de las transferencias se hacen con el formato SEPA, cifra que cae hasta el 26% en el caso de las domiciliaciones. Por ello la Comisión considera "altamente improbable" que se alcance el objetivo del 100% el próximo 1 de febrero.

"Hasta ahora, las tasas de migración para las transferencias y las domiciliaciones no son suficientemente altas para garantizar una transición sin problemas a SEPA", ha admitido Barnier. "Lamento tener que hacer esto, pero es una medida de prudencia para contrarrestar el posible riesgo de interrupción de pagos y sus consecuencias para los consumidores y las pymes en particular", ha señalado.

Sin la prórroga que propone el Ejecutivo comunitario, los bancos deberían dejar de procesar los pagos que no se hagan en formato SEPA a partir del mes que viene. "Esto podría generar graves dificultades para los participantes del mercado que no están preparados, en particular las pymes, que verían sus pagos (salientes o entrantes) bloqueados", explica la Comisión.

El objetivo de la Zona Única de Pagos en Euros es que ciudadanos, empresas y otros agentes económicos puedan hacer y recibir pagos en euros en las mismas condiciones básicas, derechos y obligaciones, con independencia de su ubicación y de que la operación sea o no transfronteriza.

Teniendo en cuenta la urgencia de la situación, la Comisión ha pedido a los Gobiernos y la Eurocámara que ratifiquen rápidamente su propuesta, que en cualquier caso se aplicará de forma retroactiva si no hay acuerdo antes del 1 de febrero.