La Comunidad tendrá un plazo de 31 días para dictar la Orden de aprobación de los nuevos Estatutos de Caja Madrid

La Asamblea general de la entidad rechaza la aprobación del texto con 157 votos en contra MADRID, 23 (EUROPA PRESS) El consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, inicia un plazo de 31 días naturales para dictar la Orden de aprobación de los nuevos Estatutos después de que la Asamblea general de la entidad no respaladara esta misma tarde los textos con 157 votos en contra. La asamblea general de Caja Madrid, reunida hoy en sesión extraordinaria con la presencia de 296 consejeros generales, rechazó por mayoría (157 votos en contra, 87 votos a favor, 51 abstenciones y un voto nulo) el proyecto de estatutos y reglamento electoral remitido por la Asamblea de Madrid, informaron a Europa Press fuentes de la asamblea. El nuevo texto necesitaba el voto favorable de dos tercios de los consejeros para ser ratificado. La mayoría de ellos han refrendado, por tanto, la decisión del Consejo de Administración de la entidad, que en su día calificó la norma de la Comunidad de Madrid como "anticonstitucional e ilegal", "innecesaria", "no consensuada", "con un carácter retroactivo ilegal", así como una grave "injerencia política" que no respeta la "representatividad y la igualdad" de los sectores. SIN DISCURSOS 'POPULARES' La cita de hoy estuvo marcada por la no intervención de los miembros del PP presentes en la Asamblea después de que el presidente del partido, Mariano Rajoy, solicitara tanto a 'gallardonistas' como a 'aguirristas' que no mostraran sus posturas para que no se vieran sus "diferencias" en público, explicaron a Europa Press fuentes 'populares'. Las mismas fuentes aseguraron que uno de los discursos más "duros" de la sesión fue el del presidente de la entidad, Miguel Blesa, quien comenzó su intervención explicando cómo se han ido celebrando los diferentes Consejos de Administración a lo largo de sus años como presidente, y subrayando que hace unas semanas se aprobaron los estatutos en dicha reunión "por imperativo legal" pero que como interpretaron su votación erróneamente, ahora están las dos versiones. También citó varias razones de por qué no está de acuerdo con los nuevos estatutos, como la "retroactividad", o que no se puede presentar por otro sector que no sea la Asamblea, del mismo modo que volvió a quejarse de los principios de proporcionalidad establecidos, y que reducen al Ayuntamiento hasta el 30 por ciento, como a otros siete consistorios. Para concluir, según las mismas fuentes consultadas, Blesa mostró su deseo de que la Asamblea votase en contra de los estatutos y los reglamentos porque aunque el voto no sirva "para nada", puede tener un carácter "reflexivo" y sirva para que la Comunidad de Madrid se planteé lo que está haciendo. Sin embargo, fuentes de CC.OO. presentes en el encuentro manifestaron que la intervención de Blesa no fue en absoluto "dura" con el Gobierno regional sino que tan sólo estuvo "más claro que en otras ocasiones". Además, apuntaron que el presidente de la entidad lamentaba la ausencia en la reunión de Fernando Serrano, presidente 'gallardonista' de la Comisión de Control, y de Juan Gómez Castañeda, ambos suspendidos por la Consejería de Economía. "EN REBELDÍA" Fuentes 'aguirristas' indicaron a Europa Press que tanto Blesa como los grupos institucionales que le apoyan "están en la rebeldía contra la Ley" y no porque sea buena o mala, sino porque tienen "miedo y pavor" a perder "posiciones de privilegio" y quieren seguir en el poder "per seculum seculorum". La votación de los estatutos contó con la abstención de los socialistas que consideraron que la reforma de la Ley de Cajas emprendida por el Gobierno regional ha supuesto "un conflicto de intereses" dentro del partido mayoritario, es decir, el PP. Además, insistieron en que la entidad "no es un cortijo" y mantuvieron que reclamarán aún un acuerdo dentro de la caja. Mientras, CC.OO. afirmó en su intervención que votarían en contra de los estatutos "en aras de un consenso" en el seno de la entidad "cuanto antes mejor". Asimismo, entendieron que el Gobierno regional "se dará cuenta de que no puede imponer" una Ley. Por su parte, el consejero en representación de Ausbanc, Alejandro Castilla, pidió la dimisión de Blesa porque, a su juicio, no cabe otro voto que el de la legalidad, y no entiende cómo puede pedir el voto a favor en el Consejo y luego pedir el voto en contra en la Asamblea. Para Castilla "es una incongruencia, y "está en rebeldía" porque la Caja "no es suya". Precisamente, cuatro de los 'compañeros' de Castilla, integrados en un grupo independiente donde está metido Ausbanc, salieron durante su intervención para mostrar su rechazo a las palabras del primero. Por parte de IU consideraron que ahora es necesario que el Gobierno regional haga una "reflexión clara" y que retire la Ley para dar paso a una nueva realizada con el "consenso se todas las partes, como se han hecho hasta ahora este tipo de leyes". Tras conocerse el resultado de la Asamblea general, el Ayuntamiento de la capital y otros consistorios afectados por la "imposición" de los nuevos estatutos de Caja Madrid interpondrán un recurso-administrativo para evitar que la Consejería de Economía los apruebe en el plazo de un mes, independientemente de la opinión de los consejeros generales, explicaron hoy a Europa Press fuentes del Ayuntamiento de Madrid presentes en la reunión de la entidad financiera.