La hoja de ruta de las fusiones entre las cajas de ahorro


Las fusiones llegan a las cajas de ahorro

Las fusiones llegan a las cajas de ahorro

Gráfico: El mapa de la solvencia

"Anticipar, reestructurar y reforzar". Son los tres verbos de uso habitual por las cabezas pensantes del sector financiero durante las últimas semanas. Desde el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, pasando por el responsable de la patronal bancaria (AEB), Miguel Martín, y el de las cajas (CECA), Juan Ramón Quintás. Los tres coincidieron hace algunas semanas en el foro financiero de referencia en España, Deloitte, dónde anticiparon que la reestructuración en el sector ha comenzado debido a la "sobrecapacidad" y "exceso" tanto de entidades como de oficinas. España tiene más de 45.000 oficinas, más 1 por cada 1.000 habitantes, un ratio que duplica el de otros países europeos.

Las cajas, que tienen más de la mitad del mercado y un mayor número de sucursales (25.000) que los bancos, alumbran dos problemas principales a la hora de fusionarse: la debilidad financiera de algunas de ellas –que construirían una entidad más grande y con los mismos problemas- y el exceso de solapamiento entre las que son de la misma región. Las quinielas de las futuras operaciones de concentración, según varias opiniones del sector financiero, se centran a corto plazo en la proximidad del escenario regional e ideológico.

1. Caja Castilla y León: Caja España y Caja Duero se encuentran en proyecto de fusión. Las dos muestran un perfil financiero similar con un ratio tier 1 (capital más preferentes) y darían a luz un grupo con 50.000 millones en activos. Bajo ese paragüas podría retomarse el proceso de absorción de las otras cajas de la región como la de Burgos, Ávila, Segovia, excluyendo a Cajacírculo.

2. La caja única andaluza: según distintas fuentes consultas, los dos procesos de fusión más avanzados se encuentran en Andalucía y Castilla y León. En el sur, Unicaja, presidida por Braulio Medel, y Caja Sol, por afrontan el rol de actor principal y fuerte ante la posible absorción de Cajasur, con un debilitado perfil financiero, o Caja Granada, ambas con rating de bono basura sobre su deuda, alta morosidad y bajo ratios de capital. La entidad resultante de una caja única tendría más 2.700 oficicinas –la mitad que La Caixa- y una duplicidad de presencia física próxima al 40%.

3. Euskal Kutxa: la llegada al poder del nuevo tándem PSE-PP puede reactivar rescate del proyecto de fusión de las tres cajas vascas (BBK, Kutxa y Vital), después de que haya fracasado la unión entre las dos primeras tras ser auspiciada solamente por el PNV, según las fuentes consultadas. El proyecto, uno de los más trabajados y probados, es el que más sentido empresarial tiene de todo el mapa financiero. No existe solapamiento de la red de sucursales y la fortaleza de capital de las tres generaría una entidad más fuerte en la que todas suman. El proyecto, que tiene nombre, es Caja Euskadi o Euskal Kutxa.

4. La otra Caixa: Caixa Cataluña, Caixa Tarragona o Caixa Laietana son las tres cajas con peor aspecto financiero por el aumento de morosidad y su peor acceso a la financiación. Su unión o integración con Manresa, Manlleu, Girona, Sabadell, Terrasa y Penedés. Al igual que en Andalucía, el solapamiento de las redes de sucursales se eleva al 37% de las 9.000 sucursales que tienen en la región, 6.000 si se excluye a La Caixa.

5. Galicia y Valencia: en Galicia, Caixa Galicia y Caixanova son dos de las entidades más expuestas al sector inmobiliario y ambas se encuentran en situación de alerta. Su matrimonio crearía un grupo de 80.000 millones de euros en activos. Una replica sucede en la Comunidad Valenciana con la CAM y Bancaja, cuya suma (180.000 millones de euros en activos) igual a Caja Madrid y se acerca a los 260.000 millones de La Caixa. Los expertos, no obstante, descartan esta operación por la escasez de sentido económico y la fuerte oposición política.

Cajas, un problema de rango europeo que llegará en junio

Los vencimientos de deuda (emisiones de bonos, cédulas y titulizaciones) de los próximos meses se convertirán en una nueva prueba de fuego para las cajas de ahorro en el proceso hacia la supervivencia. "El alto nivel de financiación procedente del exterior les convierte en un problema europeo ", aseguran fuentes financieras conocedoras del sector. Bancos y cajas tienen un saldo vivo de deuda con inversores de 450.000 millones de euros, de los que más de dos tercios han sido adquiridos por extranjeros, principalmente, instituciones alemanas. "Aunque no existen requerimientos legales para las cajas de ayudarse unas a otras, y no hay fondos destinados a este fin, las cajas han resuelto históricamente sus propios problemas de financiación", señalan la agencia Moody's.

Estas fuentes cifran en cerca del 25% los compromisos con instituciones de Alemania. Hasta que estalló la crisis de liquidez, las necesidades de crédito de las entidades españolas se suplían con venta a inversores de instrumentos de deuda, pero con el actual proceso de desapalancamiento –reequilibrio entre depósitos y créditos-. El sector de las cajas se sitúa en el eje de plan director de fusiones e intervenciones que plantea el Banco de España. Según Moody's, la creación de un fondo estatal de entre 30.000 y 50.000 millones de euros para recapitalizar y dar la liquidez a las cajas mediante la compra de activos se convierte en la tabla de salvación ante el proximo vencimiento trimestre de junio, cuando algunas tienen que devolver un alto volumen de capital prestado y puedan sufrir problemas para repagar como le sucedió a Caja Castilla - La Mancha, intervenidad por el regulador antes del cierre de mes.

En concreto, según datos del supervisor bancario, los vencimientos de financiación mayorista se elevan a 75.700 millones de euros (50.500 millones para los bancos y 25.200 a las cajas) y para el 2010 la cifra es de 71.100 millones de euros (43.400 millones de bancos y 27.700 millones de cajas). Según previsiones de Credit Suisse, las cajas tendrán necesidades de capital de hasta 60.000 millones de euros hasta 2010 por el incremento de los impagos (morosidad) en los créditos. Esto supone duplicar la cifra actual de fondos propios: 63.800 millones hasta enero, según datos de la CECA. Según el recuento de Credit Suisse, la morosidad en los últimos doce meses crece a velocidad supersónica: el volumen de créditos en mora (NPL ratio) ha pasado de 8.600 a 39.300 millones de euros.