La morosidad en las cajas roza el 5% en febrero y empieza a dañar su cuenta de resultados

Los impagos en los créditos concedidos por el sector financiero en España (bancos, cajas y otras entidades de crédito) superaron en febrero el nivel del 4%, considerado como el nivel en el que la mora comienza a dañar y provocar pérdidas en la cuenta de resultados. Es el umbral de dolor para el sector financiero. El saldo total de créditos dudosos (que todavía se pueden recuperar pero deben ser provisionados como impagados) se elevó hasta los 73.935 millones de euros, que supone un 4,13% sobre el total de créditos.

La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas que operan en España a empresas y particulares superó el 4% en febrero y se situó en el 4,13%, un nivel que no se alcanzaba desde hace más de doce años, concretamente desde noviembre de 1996. Según los datos publicados hoy por el Banco de España, la tasa de mora de febrero supone casi cuadruplicar el 1,04% registrado un año antes, aunque su ritmo de crecimiento mes a mes se ha frenado ligeramente, ya que el incremento respecto al 3,80% de enero es menor que el de enero comparado con diciembre, cuando se situó en el 3,29%.

Este ratio supone un saldo total de créditos dudosos de 73.935 millones de euros entre bancos, cajas y cooperativas de crédito, frente a los 68.180 millones que sumaban el mes anterior, lo que implica un repunte del 8,4%. Por tipos de entidades, las cajas de ahorros fueron de nuevo las que más contribuyeron al crecimiento conjunto de la mora, al elevarse su ratio hasta el 4,85% tras el 4,45% de enero y el 3,79% de diciembre, ya que la grave crisis económica que atravesamos hace que cada vez haya más particulares y empresas con problemas para hacer frente a sus créditos.

De hecho, sólo en el mes de febrero entraron en mora créditos concedidos por las cajas por valor de 3.453 millones de euros, con lo que el volumen dudoso total de estas entidades se plantó en los 42.844 millones de euros, de una cartera crediticia total de 884.851 millones de euros concedida a “otros sectores residentes”, que es el nombre que el Banco de España utiliza para empresas y particulares.