Quintana reconoce los desorbitados sueldos de los políticos pero no es partidario de una rebaja

  • A Coruña, 20 feb (EFE).- El candidato a la Presidencia de la Xunta por el BNG, Anxo Quintana, ha reconocido hoy que en la administración hay sueldos "desorbitados, con los que no está de acuerdo", pero no se mostró partidario de rebajarlos.

Quintana reconoce los desorbitados sueldos de los  políticos pero no es partidario de una rebaja

Quintana reconoce los desorbitados sueldos de los políticos pero no es partidario de una rebaja

A Coruña, 20 feb (EFE).- El candidato a la Presidencia de la Xunta por el BNG, Anxo Quintana, ha reconocido hoy que en la administración hay sueldos "desorbitados, con los que no está de acuerdo", pero no se mostró partidario de rebajarlos.

Quintana indicó que este tipo de salarios son "tremendamente injustos", sobre todo, si se comparan con los que percibe un albañil, que realiza "un trabajo duro, de sol a sol", pero "la sociedad es injusta".

Esta parte de la respuesta a una de las once preguntas a las que se sometió este mediodía Anxo Quintana en un encuentro con treinta ciudadanos, preseleccionados por su equipo, en un hotel coruñés con el que intentó suplir el debate que debía realizarse esta noche en TVG.

"No estoy de acuerdo con utilizar la rebaja de sueldos de los diputados de forma demagógica" respondió Quintana a Antonio, jubilado, que le preguntó si a los diputados gallegos se les había pasado por la cabeza "rebajar sus emolumentos".

Cuando se habla de esto, dijo el líder de los nacionalistas, se tiende a la "política del calamar, que llena todo de tinta y aparta a la gente, siendo la política demasiado importante como para dejarla sólo en manos de políticos", dijo, parafraseando a Castelao.

En su defensa, Quintana argumentó que se había encontrado con dificultades para encontrar gente "cualificada y válida" para trabajar en un cargo público, porque los sueldos son mucho más elevados en el sector privado y "hay problemas para que acepten un puesto en la Administración", indicó.

Ante la posibilidad de la rebaja de impuestos, no se mostró partidario y pidió cautela, porque "siempre suena bonito cuando se habla de rebaja fiscal, pero es el pago de impuestos lo que dota de servicios a una sociedad", aunque sí apostó por una "fiscalidad progresiva, por tramos, que grave a los más ricos".

Ante un inmigrante senegalés, de 41 años, vendedor ambulante, aseguró que Galicia "está moralmente obligada a ser tierra de acogida", y abogó por regular este tipo de venta ambulante, que debe velar, dijo, por "no hacer agravios comparativos con quienes han hecho todos los trámites para abrir su comercio".

Por su parte, Benito Casasnovas, joven de 33 años con discapacidad, cuestionó los mecanismos existentes para la integración laboral de personas con discapacidad, ante lo que Quintana puso como ejemplo a seguir el concurso que se realizó para contratar las empresas que gestionan el 065, que deben tener el 50% de su plantilla cubierto con personas con discapacidad.

Las píldoras divertidas, en un encuentro con pocas preguntas peliagudas, para el candidato vinieron de una actriz en paro, Pirula Expósito, que le advirtió de la preocupación que tendrá en el futuro con sus gemelos "si no se hace algo para solucionar el problema del botellón".

"Es un asunto complicado -contestó Quintana- porque hay que conciliar los hábitos de juventud y el descanso", al tiempo que pidió que no se identifique botellón con actitudes "desaprensivas", sino con la búsqueda de nuevos "ámbitos de dispersión", que siempre "cogen a las administraciones en fuera de juego".

"No se trata de echar la pelota en el tejado del otro", pero son los ayuntamientos los que tienen que comerse algunos marrones y este es de ámbito municipal".

A la pregunta de Rosa, una jubilada, que le inquirió sobre la situación de las pensiones de viudedad, Quintana, tras asegurarle que su madre, viuda, le hace esta pregunta todos los días, se comprometió a que el complemento autonómico de pensiones se utilice para otros colectivos, entre los que incluyó a las viudas.

La Ley de Dependencia "lo que hizo fue levantar inmensas expectativas que hicieron creer que toda persona con dependencia fuese a cobrar una paga", pero tiene un plazo de ejecución hasta 2015 y ahora sólo la recibirán los de más alto nivel de dependencia, aclaró Quintana.

Además tiene un procedimiento administrativo de lo "más farragoso", argumentó Quintana ante un jubilado que le preguntó sobre los procesos de valoración de las personas dependientes.