Rajoy se opone a crear un banco malo y opta por más fusiones

Rajoy se opone a crear un banco malo y opta por más fusiones

Rajoy se opone a crear un banco malo y opta por más fusiones

MADRID (Reuters) - El candidato del Partido Popular a la presidencia de Gobierno, Mariano Rajoy, dijo el jueves que rechaza la creación de un banco malo para resolver el problema de las entidades financieras españolas con sus deteriorados activos inmobiliarios, aunque vaticinó una nueva ronda de fusiones para reforzar el sector bancario.

"No soy partidario de crear un banco malo, sino de la agrupación de entidades financieras", dijo el líder del partido de centroderecha, favorito para ganar los comicios del domingo, en una entrevista con Cadena Ser.

En respuesta a la pregunta de si hacía falta una nueva ronda de fusiones entre la banca en España, contestó: "Yo creo que sí".

Ante la difícil situación económica que atraviesa España y la profundización de la crisis de la deuda en la zona euro, Rajoy dejó claro que el nuevo Ejecutivo que saldrá de las elecciones no tendría que esperar hasta la constitución de las Cortes a mediados de diciembre para tomar las primeras medidas en el caso de que fuese necesario.

"He hablado con (el presidente de Gobierno saliente, José Luis Rodríguez) Zapatero de la situación de los mercados y de lo que está pasando en Europa. Si hubiera algún problema, habría entendimiento", dijo el político gallego, al que todos los sondeos dan ganador por mayoría absoluta.

En la entrevista, Rajoy abordó también las crecientes tensiones en los mercados de la deuda, con la prima de riesgo de los bonos españoles en sus niveles más altos desde la época de la peseta, en 1995.

"Terrible, eso quiere decir que financiarnos nos cuesta muchísimo, si es que nos podemos financiar", dijo.

Rajoy aprovechó la entrevista para reiterar sus compromisos con la política de consolidación exigida por la Unión Europea. De acuerdo con el calendario fijado, España tendrá que reducir su déficit público al 4,4 por ciento del PIB en 2012 desde el 9,3 por ciento en 2010.

Rajoy dejó claro que este esfuerzo se lograría sobre todo con una política de recortes de gasto descartando inicialmente cualquier subida de impuestos.

"En principio no voy a tocar ningún impuesto, salvo el impuesto para los emprendedores que lo voy a bajar", dijo, y reiteró también su compromiso de mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.

Rajoy señaló que no podría hacer pronósticos sobre el final de la crisis: "No hay recetas milagrosas ni pócimas mágicas".

"Espero que a lo largo de la legislatura se cree empleo sostenible", añadió y recordó en su intervención que el primer año de la llegada al poder del último presidente de un gobierno del PP, José María Aznar, en 1996, también fue un año muy duro.