Sucursales de Toledo cierran tras una semana de "normalidad" y "tranquilos" con las palabras de Fernández Ordóñez

TOLEDO, 3 (EUROPA PRESS)

Las sucursales de Caja Castilla La Mancha (CCM) en Toledo cerraron hoy sus puertas tras una semana de "normalidad", y "tranquilos" después de escuchar la intervención en el Congreso del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, asegurando que no existe falsedad contable en la entidad.

En declaraciones a Europa Press, los directivos de varias sucursales toledanas reconocieron que los clientes "han apaciguado los nervios del primer momento", y han asumido una realidad en la que "no tienen ninguna duda respecto a que sus ahorros peligren", porque "están garantizados".

Las operaciones, explican, se han desarrollado "con total normalidad" durante la semana, en la que se han contratado productos y los ahorradores "han ido sacando y metiendo su dinero en la entidad".

No obstante, los mismos reconocieron que les hubiese gustado que el gobernador del Banco de España hubiese salido el mismo lunes a explicar los detalles de la intervención en el Congreso, y que no hubiera esperado hasta el jueves, porque "nos habría evitado a todos tres días de comentarios e inquietudes", indicaron.

En este sentido, todos coincidieron en que las palabras de Fernández Ordóñez "deben tapar la boca a muchos" ya que, remitiéndose a la misma, explicaron que la intervención se justifica para corregir "un leve problema" de contabilidad interna que, "en ningún caso tiene que ver con los rumores de 3.000 millones de euros de déficit patrimonial, ya que el dato contable de CCM es positivo".

Una vez que el Banco de España analice la situación real, los directivos indicaron que los auditores corregirán los errores administrativos "y se retirarán". La retirada podrá realizarse de dos modos, o bien se nombrarán a nuevos miembros del Consejo de Administración y dejarán a CCM funcionar por sí sola, o bien recomendarán una fusión con otra entidad.

Respecto al informe de la consultora privada PriceWaterHouseCooper (PwC) cuyas filtraciones a varios medios de comunicación alertaban sobre posibles deudas en el patrimonio de CCM, los directivos expresaron su malestar en torno a estas especulaciones y dejaron claro que el informe "no está firmado" por los auditores y, por tanto, no tiene validez.

Del mismo modo, uno de ellos criticó la campaña de acoso y derribo hacia la entidad desde un error, que tuvo lugar a principios de 2008, por el que se relacionó a CCM con la quiebra de la empresa Instalaciones Técnicas y Mantenimiento (ITM) de Los Yébenes (Toledo). Desde ese momento, lamentó, se produjeron "varias retiradas de activos" que han hecho daño a la entidad. No obstante, rechazó la idea de que ésta haya sido una de las causas de la situación actual.