Acreedores de un empresario moroso siguen en la puerta de su domicilio en Tomelloso (Ciudad Real) hasta que les pague

CIUDAD REAL, 6 (EUROPA PRESS)

Los cuatro socios de la empresa de encofrados Estructuras Los Galanes S.L. de La Solana (Ciudad Real) siguen plantados ante la casa de un empresario de Tomelloso, Juan de Mata Morales, para reclamar los 380.000 euros que les adeuda desde hace año y medio.

Cuando se cumple la décima jornada desde que Eleuterio Naranjo, José Gómez, Miguel Ángel Barón y Carmelo Barón se trasladaran a la puerta de la casa de De Mata en Tomelloso, aseguraron "que seguiremos aquí, porque ya no tenemos nada que perder".

Acompañados de sus familiares más directos y de otros ciudadanos que "nos dicen que sigamos adelante", los cuatro encofradores manifestaron que esta es "la única medida de protesta", tras agotar otras vías de presión, aunque todavía no han presentado denuncia ante el juzgado.

Según relató Carmelo Barón a Europa Press, la empresa de construcción Juvisa (de Juan de Mata) les contrató una obra hace año y medio en la localidad de Pozuelo y tras cumplimentar económicamente una primera fase, no les pagó el resto del trabajo, que asciende a unos 63 millones de pesetas.

"Poco después nos empezó a entregar pagarés sin fondos por valor de 190.000 euros, que fueron devueltos", explicó, mientras que la otra mitad de la cantidad impagada -otros 190.000 euros- se distribuyen en diferentes facturas, que tampoco ha satisfecho.

Este índice de morosidad fue la causa de que la empresa solanera cerrara y de que "nos embargaran nuestras casas", por lo que decidieron el pasado 27 de marzo plantarse delante de la casa del empresario tomellosero como medida de presión.

Primero aparcaron una autocaravana con carteles en los que se leía "Nuestras casa embargadas por tu culpa, deudor" y "Juvisa, páganos ya. Moroso. 380.000 euros" y, tras ser instados por la Policía Local a que la retiraran a 100 metros, ahora tienen un coche y otras pancartas con los mismos textos.

Barón dijo que "estamos hartos de esta situación y de que nos digan que es insolvente, porque el drama es el de nuestras familias, que nos hemos quedado sin nada". Al parecer, un abogado está investigando las cuentas de De Mata, "que sale y entra en la casa y hace su vida normal", pero los cuatro socios solaneros "seguiremos, porque estamos en nuestro derecho".

Explicó, asimismo, que sus mujeres "vienen a traernos comida pero tienen que volver todos los días a La Solana a atender a nuestros niños que son pequeños".

También destacó las muestras de apoyo espontáneas que reciben cada día, "vienen muchas personas a decirnos que sigamos adelante", incluso las fuerzas del orden "nos han dejado seguir, aunque un poco retirados, pero nosotros hacemos guardias en el coche que hay delante del domicilio".