Hacer ejercicio prepara a la mente para dejar el tabaco

LONDRES, 16 (EUROPA PRESS) Investigadores de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, han revelado por primera vez que cambios en la actividad cerebral inducidos por el ejercicio físico, pueden ayudar a reducir el ansia de fumar. Publicado en la revista Psychofarmacology, el estudio muestra cómo el ejercicio cambia la forma en que el cerebro procesa la información entre los fumadores, de forma que se reduce la dependencia de la nicotina. Por primera vez, los investigadores utilizaron la Resonancia Magnética (fMRI) para investigar cómo procesa el cerebro las imágenes de los cigarrillos después del ejercicio. El estudio viene a confirmar la creciente evidencia de que el ejercicio puede ayudar a tratar la adicción a la nicotina y otras sustancias. También confirma las conclusiones de estudios previos, que mostraron que pequeñas sesiones de ejercicios podían reducir de forma significativa la dependencia de la nicotina. En este caso, diez fumadores habituales fueron sometidos a sesiones moderadas de bicicleta durante diez minutos, después de quince horas de abstiencia de nicotinea. A continuación, se les escáneo cerebralmente mientras contemplaban una serie de 60 imágenes. Algunas de ellas incluían cigarrillos que normalmennte inducirían deseo de tabaco en un fumador. En segunda instancia, el mismo grupo recibió nuevamente control por escáner de las mismas imágenes, pero sin que hubiera mediado ejercicio físico previo. Fueron cuestionados sobre sus deseos de fumar durante ambas fases del estudio. Las imágenes cerebrales capturadas mostraron una diferencia entre ambas pruebas. Después de no realizar ejercicio los fumadores mostraron una elevada actividad en respuesta a las imágenes de los cigarrillos en áreas del cerebro asociadas con la atención visual y la gratificación en el proceso de imágenes.Los investigadores no soben exactamente qué causa exactamente la diferencia en la actividad cerebral que sigue a realizar ejercicio. Una posibilidad es que realizar ejercicio eleva el estado de ánimo, posiblemente por el incremento en la segregación de dopamina, que vendría a minimizar el deseo de querer encender un cigarrillo. Otra hipótesis apunta a que el ejercicio causa un cambio en el flujo sanguíneohacia áreas del cerebro menos implicadas en la anticipación por recompensa o el placer generado por las imágenes del tabaco.