El campo posterga el regreso a las protestas y pide dialogar con el Gobierno argentino

  • Buenos Aires, 12 feb (EFE).- Las cuatro entidades que representan a los productores rurales de Argentina resolvieron hoy postergar su regreso a las protestas contra el Gobierno, al que reiteraron un pedido para que los convoque al diálogo.

Buenos Aires, 12 feb (EFE).- Las cuatro entidades que representan a los productores rurales de Argentina resolvieron hoy postergar su regreso a las protestas contra el Gobierno, al que reiteraron un pedido para que los convoque al diálogo.

Los dirigentes agropecuarios resolvieron suspender de momento la huelga comercial que planeaban convocar para la semana próxima luego de que la presidenta argentina, Cristina Fernández, hizo en un acto público un vehemente llamado a todos los sectores sociales para que colaboren con el desarrollo del país.

"Resolvimos postergar toda forma de protesta y reiterar a la presidenta que estamos dispuestos a ayudar y a ser parte de solución en tanto nos convoque y atienda los reiterados pedidos de audiencia", dijo en rueda de prensa el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi.

Las mesas directivas de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), la FAA, las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) convocaron de todas formas para el próximo día 20 a una "concentración" de los hombres de campo en Leones (provincia de Córdoba, centro del país).

Los dirigentes de esas cuatro entidades, que reúnen a unos 290.000 productores, reiteraron que la situación del campo es "crítica" y que miles de agricultores están "al borde de la quiebra".

El conflicto entre el Gobierno de Cristina Fernández y el sector agropecuario estalló en marzo de 2008, cuando el Ejecutivo subió los impuestos a las exportaciones de granos.

La medida fue rechazada por el campo con cinco huelgas comerciales y bloqueos de carreteras en todo el país, que derivaron en desabastecimiento de alimentos e insumos para la industria en las principales ciudades de Argentina.

El Senado anuló el controvertido esquema impositivo en julio del año pasado, con el voto de desempate del vicepresidente del país, Julio Cobos, un dirigente aliado al peronista Frente para la Victoria de Cristina Fernández, lo que supuso un duro golpe para la mandataria y su primera crisis dentro de su Gabinete.

No obstante, la controversia se mantiene vigente, agravada por la sequía que azota al país, la peor en los últimos 50 años.

El Gobierno ha justificado en varias ocasiones que los impuestos a las exportaciones de granos permiten, entre otras cosas, redistribuir las ganancias "excepcionales" del sector agropecuario.

La presidenta argentina volvió hoy a hacer hincapié en la urgencia de la redistribución del ingreso y, sin nombrar al campo en forma expresa, criticó a los "avaros" que "siempre quieren ganar más" y no tienen "corazón frente a la pobreza".

Argentina es el primer exportador mundial de girasol, el segundo de maíz, el tercero de soja y el cuarto de trigo, y ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados (aceites y harinas) de estos granos.