Economía/Macro.- Trichet insiste en que no hay riesgo de deflación en la eurozona

Augura que 2009 será un año "muy difícil" y que la recuperación empezará gradualmente a lo largo de 2010 BRUSELAS, 30 (EUROPA PRESS) El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, resaltó hoy que las presiones inflacionistas en la eurozona siguen disminuyendo y pronosticó que las tasas de inflación se mantendrán "muy por debajo" del objetivo del 2% este año y en 2010. No obstante, dejó claro que no ve riesgos de deflación, es decir, de una espiral descendiente de precios. Trichet hizo estas declaraciones el mismo día que se conoció que el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) en España bajó ocho décimas en marzo y entró por primera vez en una tasa interanual negativa, al situarse en el -0,1%, según el indicador adelantado elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). "En este momento, en la eurozona, ninguna institución internacional, y tampoco el BCE, considera que el riesgo de deflación es elevado", dijo el presidente del BCE en una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara. Insistió en que las expectativas de inflación de la eurozona están "solidamente ancladas" a medio plazo en torno al 2%, aunque alertó de la necesidad de estar constantemente "alerta". En todo caso, Trichet apuntó que no hay que confundir el peligro de deflación con la actual "tendencia desinflacionaria", que según dijo se debe a la bajada de los precios del petróleo y de los alimentos. Al contrario de lo que ocurre con la deflación, la desinflación "no es contraccionaria sino expansionaria", ya que aumenta el poder de compra de los ciudadanos. Por lo que se refiere al crecimiento, el presidente del BCE recordó que el PIB de la eurozona cayó un 1,5% durante el último trimestre de 2008 en términos intertrimestrales y dijo que "la información más reciente apunta a que la actividad económica se ha deteriorado todavía más durante el primer trimestre de 2009". "De cara al futuro, esperamos que la demanda siga siendo muy débil durante el año 2009, tanto a nivel mundial como en la eurozona, antes de recuperarse gradualmente a lo largo de 2010", afirmó. Esta previsión también está sometida a un alto grado de incertidumbre, aunque los riesgos al alza y a la baja se presentan "equilibrados", dijo el presidente del BCE. Por un lado, el impacto positivo de los planes de rescate bancario y estímulo económico podría ser mayor del previsto. Por otro, el impacto de las turbulencias financieras en la economía real podría ser más importante de lo que se espera. Además, Trichet reiteró su preocupación por el fortalecimiento de las "tendencias proteccionistas". MODELO ESPAÑOL DE PROVISIONES Trichet reiteró su oposición a la puesta en marcha en la UE de nuevos planes de estímulo económico y dijo que la prioridad ahora debe ser aplicarlos rápidamente. A su juicio, no está "justificado" decir que Europa está haciendo menos contra la crisis que Estados Unidos. "Lo que estamos haciendo es lo óptimo", insistió. En todo caso, el presidente del BCE aseguró que ya se ha producido un "formidable acercamiento" entre ambos lados del Atlántico sobre las recetas para combatir la crisis y que existe un "gran consenso" sobre la necesidad de una mayor transparencia para los instrumentos y los mercados financieros, menos "cortoplacismo" en la gestión financiera y una lucha más eficaz contra las medidas procíclicas. En este sentido, Trichet volvió a poner como ejemplo las "famosas provisiones dinámicas que los españoles introdujeron". Explicó que en los últimos años ha habido una "resistencia formidable" a este modelo por motivos contables y también fiscales, porque las autoridades de muchos países consideraban que era una forma de reducir los impuestos. "Ahora vemos que necesitamos amortiguadores importantes", dijo el presidente del BCE. "Hemos retirado los airbags y los amortiguadores de un coche. Y ahora tenemos un accidente y estamos sorprendidos de tener cicatrices por todas partes", dijo Trichet.