El economista Santiago Carbó cree que la recesión podría prolongarse hasta 2011 en España, donde "falta reacción"

Cree que las palabras del gobernador del Banco de España fueron "malinterpretadas" GRANADA, 19 (EUROPA PRESS) El catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada (UGR) y consultor del Banco de la Reserva Federal de Chicago, Santiago Carbó, consideró hoy que la recesión económica podría prolongarse hasta 2011 en España, donde "falta reacción" ante la crisis. En su intervención en el Congreso de Auditoría y Contabilidad que se está celebrando en Granada, organizado por el Colegio de Economistas de Granada y el REA, Carbó incidió en que la situación actual "rebotará", pero que con "cinco millones de parados y con la mitad de las empresas, deberíamos tener una actitud más proactiva". Apuntó que se van a reducir los precios de los activos inmobiliarios en un 40 por ciento y es posible que en España, más "que la rentabilidad bancaria se va a ver mermada y que las entidades financieras debe llevar a los bancos a una apuesta decidida por aumentar los recursos propios". También afirmó que "lo que se nos viene encima es un proceso de reestructuración financiera muy importante, que debe replantearse la relación entre el sector bancario y la economía real, que la prudencia es fundamental para no agravar la situación, que no se debe impulsar de forma artificial el crédito, que es bueno agilizar las iniciativas públicas como los fondos para la financiación de obras en el ámbito municipal o las líneas de financiación del ICO que no se están canalizando hacia las empresas y son más necesarias que nunca". En cuanto al comportamiento de la banca, el economista dijo que "lo que no es de recibo es obligar a los bancos a prestar porque podría multiplicar la morosidad y prolongar la crisis y sus efectos. La demanda de crédito se ha resentido tanto o más que la oferta y el 90 por ciento de las operaciones corresponden a refinanciaciones de deuda. Aquí los bancos deben arriesgar apostando por la resurrección de las empresas, quizás deben mejorar sus mecanismos de evaluación de riesgo y deberían ser las primeras en desprenderse a un precio reducido de su stock de viviendas para animar el mercado y la financiación". En contrapartida, Carbó destacó como bondades del sistema la situación de la banca española "por el colchón de provisiones creado en época de bonanza y que ha conseguido parar la primera oleada de pérdidas". También saludó como "una buena noticia" las declaraciones del nuevo ministro de Economía de Alemania "que ha anunciado que saldrá en ayuda de cualquier país de la zona euro que tenga problemas". LA ECONOMÍA "TIENE UN COMPONENTE CÍCLICO" Carbó, que abrió esta mañana el turno de intervenciones, afirmó que "la crisis surge al olvidar que la innovación financiera no puede hacerse a espaldas del riesgo que conlleva, que la economía tiene un componente cíclico, que el crédito no puede crecer indefinidamente ni es conveniente que lo haga o que la liquidez no siempre es abundante y barata y algunos países o regiones son especialmente dependiente del ahorro externo". A la hora de explicar la crisis, Carbó aludió al final de cuatro ciclos: el fin del ciclo inmobiliario, que conllevará ajustes en los precios de los activos inmobiliarios del orden del 40 por ciento o incluso por debajo; el fin del ciclo del crecimiento del precio de los activos, que han estado "sobrevalorados"; el fin del ciclo de la demanda, "que no afecta sólo a individuos y empresas de nuestro entorno sino que ya está afectando a todos, incluida China, Europa del Este, India; y el fin del ciclo de la "sobrecapacidad productiva industrial", lo que obligará a ajustes en el tamaño de grandes empresas como General Motors o Ford, entre otras. "Al juntarse el fin de estos cuatro ciclos se crea una situación muy difícil", mantuvo el analista económico, para quien la alternativa es "un cambio en el modelo de crecimiento hacia un modelo más amable, un modelo menos tirano del que exige un 18 de crecimiento anual cada año a las empresas". Desde el punto de vista de la microeconomía, Carbó criticó duramente la estructura de incentivos --bonus-- y sobre el mercado de trabajo arropó las declaraciones en Zaragoza del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, "cuyas palabras fueron malinterpretadas" y se inclinó por el modelo danés o el austríaco, donde es el Estado "y no las empresas quienes asumen la indemnización por despido que se entrega en un plazo de cuatro años como subsidios". "Debemos preguntarnos por qué cada vez que hay crisis crece tanto el desempleo en España. Nuestro mercado de trabajo se desmorona como un castillo de naipes cada vez que hay crisis y esto no pasa, desde luego no en la misma medida, en los países de nuestro entorno", señaló. Para Carbó la crisis se generó sencillamente "porque vivimos por encima de nuestras posibilidades. Para salir de la crisis es necesario aprender de los errores y educar en cultura financiera. En cualquier caso, la única esperanza está en que nunca como ahora hemos estado tan preparados intelectual y humanamente. Las reformas estructurales son el camino para no hipotecar el futuro de nuestros hijos". El Congreso de Auditoría y Contabilidad fue inaugurado ayer tarde por el presidente del Consejo General de Colegios de Economistas de España, Valentí Pich, quien solicitó "una reflexión de humildad a las autoridades y a la sociedad sobre las circunstancias que estamos viviendo porque las cosas no vienen porque sí", añadió. Para el presidente de los Colegios de Economistas de España, reconocer una crisis internacional "no debe impedirnos ver que el modelo español de crecimiento y desarrollo está en muchos aspectos agotado y que hay que replantearse muchas cosas. Todo está en discusión desde el valor de los activos, la viabilidad de las empresas", informó la organización del congreso en un comunicado.