Zapatero defenderá acciones para fomentar el crédito

MADRID, 30 (EUROPA PRESS) El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defenderá en la cumbre del G-20 que se celebra esta semana en Londres la necesidad de llevar a cabo acciones dirigidas a eliminar obstáculos que afecten al canal del crédito y un compromiso político para abrir mercados, según fuentes gubernamentales. España ve crucial que el encuentro de líderes mundiales implemente una estrategia de largo alcance que tenga en cuenta la importancia de reducir la incertidumbre y fomentar la credibilidad del sistema financiero mundial, y en la que los Estados sigan actuando como garantes de último recurso. Sobre el crédito, el Ejecutivo español cree que, después de las exitosas iniciativas adoptadas en diversos países, los gobiernos podrían considerar acciones para evitar fallos del mercado, como compartir con los bancos el riesgo de nuevos préstamos o asegurando los suministros de seguros de crédito, y prestar especial atención a los préstamos a la exportación. Asimismo, considera que uno de los mayores riesgos a corto plazo es que los Gobiernos recurran a medidas proteccionistas para calmar el creciente malestar social, ya que éstas podrían alargar la recesión global y ralentizar la recuperación del crecimiento económico y del empleo. Según la postura española, "es de vital importancia para los líderes enviar una fuerte señal de compromiso político construido sobre unas cuantas decisiones osadas que den sentido a todo el proceso", con medidas que se encaminen a un cambio real allí donde se han identificado los mayores fracasos, tanto en mercados financieros como en el aspecto macroeconómico. España tiene en cuenta que las medidas adoptadas hasta ahora han evitado lo peor de la crisis, un colapso financiero global, pero también que la economía real ha sufrido un duro golpe, obligando a familias y empresas a recortar el gasto tanto por las dificultades como por precaución ante el escenario de incertidumbre. "En 2009 la economía global se enfrenta a su más dura prueba", indican. La regulación de los mercados financieros debe revisarse, pero no sirve de nada sin una supervisión de gran calidad, al tiempo que también es necesario seguir promoviendo la cooperación y coordinación internacional. "Las instituciones financieras internacionales necesitan un cambio urgente para promover su eficiencia en la lucha contra esta crisis y para evitar las futuras", según las fuentes consultadas. TRANSPARENCIA Y PRUDENCIA En cuanto a propuestas algo más concretas, España apuesta por que las autoridades públicas tengan toda la información relevante acerca de instituciones, mercados e infraestructuras relevantes del sistema financiero, ya que en los últimos años parece que los reguladores y supervisores han perdido contacto con la cambiante y compleja realidad del sistema financiero. En este sentido, apuesta por requisitos de información obligatorios para los fondos de alto riesgo, para los fondos en títulos privados y sociedades de titulización privadas, por establecer registros de transacciones en los mercados extrabursátiles, incluyendo los interbancarios, y solicitar al Fondo de Estabilidad Financiera que identifique brechas de información. Asimismo, España apuesta por que el abastecimiento dinámico y los fondos de regulación anticoyunturales integren los estándares de prudencia globales para eliminar comportamientos que alimenten los ciclos económicos por parte de las instituciones financieras. "Durante la época de bonanza los bancos han infravalorado sistemáticamente el riesgo de crédito, dejándose llevar por fondos abundantes y baratos, el boyante crecimiento y la fuerte presión competitiva para generar ingresos y ganar cuota de mercado", resaltaron las fuentes. Por otra parte, España está a favor de que los líderes mundiales pidan a los que establecen los estándares contables que perfeccionen la aplicación de reglas a los instrumentos financieros y a los préstamos, para poder reflejar mejor los riesgos y la incertidumbre de las valoraciones. REMUNERACIONES DE BANQUEROS La propuesta española incide también en que los planes de compensación para ejecutivos y altos funcionarios de las entidades financieras deben quedar sujetos a publicación individual, a que la aprobación de las políticas de remuneración cuenten con la aprobación de los accionistas y que se cumplan los mecanismos de buenas prácticas. "Las prácticas de compensación en el sector financiero han contribuido a incentivos incorrectos en la cadena financiera, excesivamente ligados al cumplimiento de objetivos a largo plazo", recordaron las fuentes gubernamentales. Asimismo, el Gobierno español apoya que los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) se refuercen dentro de su papel de prestamista de último recurso, y que se fortalezca su capacidad de prevención frente a la crisis. Para España también es importante que el Fondo de Estabilidad Financiera estudie herramientas para reducir los costes sociales de las entidades financieras, así como conferir poderes a los clientes al por menor de los servicios financieros mediante esfuerzos para promover la educación financiera.