Los restos de los satélites ruso y estadounidense amenazan proyectos chinos

  • Pekín, 16 feb (EFE).- Los escombros dispersos después de la colisión de un satélite estadounidense y otro ruso plantean problemas para los satélites solares chinos en órbita, aseguraron hoy científicos chinos a la agencia estatal Xinhua.

Los restos de los satélites ruso y estadounidense amenazan proyectos chinos

Los restos de los satélites ruso y estadounidense amenazan proyectos chinos

Pekín, 16 feb (EFE).- Los escombros dispersos después de la colisión de un satélite estadounidense y otro ruso plantean problemas para los satélites solares chinos en órbita, aseguraron hoy científicos chinos a la agencia estatal Xinhua.

El satélite ruso Cosmos 2251 y uno de la empresa estadounidense Iridium colisionaron el martes a las 04.45 horas GMT a unos 790 kilómetros de altura sobre Siberia, informó Zhao Changyin, investigador del Observatorio Astronómico Montaña Morada de la ciudad de Tianjin.

La Academia de Ciencias China (CAS por sus siglas en inglés) está ahora siguiendo de cerca y buscando los restos de los satélites que colisionaron para garantizar la seguridad de los aparatos chinos, explicó Zhao.

El investigador añadió que este tipo de colisiones en el espacio "son raras".

Los satélites que colisionaron son el estadounidense Iridium 33, de 560 kilogramos, que había sido puesto en órbita en 1997, y un satélite ruso de 900 kilogramos lanzado en 1993.

Los escombros están formando una nube que probablemente se dispersará gradualmente en el futuro, puntualizó Du Heng, un experto del CAS.

La chatarra dejada por la colisión puede afectar a satélites que se mueven en una órbita de 700 a 900 kilómetros por encima de la Tierra, donde se encuentra el satélite meteorológico chino Fengyun-1 y el satélite de observación Ziyuan-1, aseguró el científico.

El choque también podría causar problemas a la Estación Espacial Internacional (EEI), un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones y que tiene actualmente tres astronautas a bordo.

La agencia espacial estadounidense NASA indicó que se necesitará más tiempo para determinar si los trozos de los dos satélites destruidos causarán problemas a la EEI o a otras naves.