Jade Goody deja 2,1 millones de euros a sus hijos

LONDRES, 26 (EUROPA PRESS) Jade Goody, la polémica ex Gran Hermano británica que falleció el domingo 22 tras una larga batalla contra un cáncer cervical, ha logrado asegurar el futuro de sus hijos gracias a haber vendido su boda y suculentas exclusivas. Hasta 2,1 millones de euros le ha dejado Goody a sus dos hijos Bobby y Freddie, aunque para su marido, Jack Tweed, no queda nada. Aunque en un principio Jade Goody se mostró dispuesta a vender su agonía por el cáncer para asegurar el futuro económico de sus hijos, lo cierto es que finalmente la ex Gran Hermano británica se limitó a vender la exclusiva de su boda, así como a conseguir suculentas exclusivas en la prensa inglesa. Gracias a esos negocios, tras fallecer de cáncer cervical el domingo 22, Jade Goody ha dejado a sus dos hijos, Bobby, de cinco años, y Freddie, de cuatro años, nada menos que 2,1 millones de euros en un fondo fiduciario con el que se ha garantizado que los dos pequeños tendrán un futuro garantizado. Antes de morir, Goody dejó dicho: "Todo lo que tengo, mis casas, mi dinero, irá a mi hijos. Siempre he querido que mi familia tuviera lo que nunca pude tener, no me importa lo que cueste". Entre esas cosas que quiso asegurar a sus dos hijos antes de morir fue la educación que ella "nunca" tuvo. Según informaciones del 'Daily Mail' recogidas por Europa Press, Goody le ofreció a su marido -con el que se casó el mes pasado- una casa en Upshire (Essex) pero él la rechazó diciéndole que no sería capaz de vivir allí con ella. Puede que por razones similares, Tweed no haya recibido nada de la herencia de su mujer. La casa de Upshire, valorada en más de 1 millón de euros, ha ido a parar a manos de la madre de Goody, Jackiey Budden, de 51 años. Además, la ex Gran Hermano donó más de 100.000 euros a organizaciones caritativas en la India dedicadas a ayudar a los niños pobres del país, donde se ha llegado a levantar una ermita en su nombre.