Miles de personas despidieron a Jade Goody

LONDRES, 5 (OTR/PRESS)

El multitudinario entierro de la ex concursante del 'Gran Hermano' británico, Jade Goody, congregó ayer en las calles de Essex a miles de personas que quisieron despedirse de la estrella televisiva que se ha ganado los corazones de toda Inglaterra. Durante el cortejo fúnebre, miles de londinenses salieron a las calles, mostrando todo su pesar y su apoyo a la familia de una joven que se convirtió en toda una leyenda.

Goody saltó a la fama gracias a su participación en el concurso británico 'Gran Hermano', de donde la expulsaron por hacer comentarios racistas contra una compañera. Durante el encierro televisivo, la joven de 27 años conoció a Jack Tweed, el que hoy es su marido. Cuando salió del concurso, Goody aprovechó todas las oportunidades que se le presentaron para hacerse cada vez más famosa, y utilizó esa fama para, según ella, asegurar el futuro económico de sus dos hijos. La sociedad inglesa pronto cayó bajo el encanto -algo brusco y directo- de Jade, y tal fue su empeño en llegar a la cima de la fama que, en poco tiempo, Goody llegó a poseer su propio perfume.

El sueño de la joven se truncó cuando le diagnosticaron un cáncer de cuello de útero, cuya agresividad acabó pronto con su vida. La polémica suscitada en torno a la joven, que vendió hasta el último momento de su vida, no hizo mella en la opinión que el primer ministro británico, Gordon Brown, tenía de la joven. En ella no sólo vio un ejemplo para todas las mujeres que sufren de cáncer, sino que además, alabó hasta el último momento el cometido de Goody de proveer un futuro prometedor a sus hijos, a costa de vender los resquicios de su vida.

Durante el ampuloso funeral, según la información de 'The Sun' recogida por otr/press, se hizo un emotivo montaje con sus fotos mientras sonaba la canción 'She Loves You' de Los Beatles. Su marido, que no podía contener las lágrimas, leyó un poema dedicado a su mujer en el que detallaba cómo el amor de la pareja fue trágicamente cortado por la enfermedad de Goody. Para concluir el poema, Tweed aseguró entre aplausos de los asistentes, que su vida "ya no sería igual". Por su parte, el publicista de la joven, Max Clifford, tuvo también unas palabras para Goody, y dijo que "ella era normal y extraordinaria al mismo tiempo". El publicista aseguró que Goody "tendrá una sonrisa en la cara cuando vea lo que está pasando este día".