UE/España.- La CE autoriza ahora el plan español de 800 millones para ayudar al sector textil, que venció en 2008

BRUSELAS, 24 (EUROPA PRESS) La Comisión Europea autorizó hoy el plan español de 800 millones de euros para ayudar al sector textil, que estuvo vigente desde junio de 2006 hasta el 31 de diciembre de 2008 y no fue notificado Bruselas. Tras una profunda investigación iniciada en noviembre de 2007, el Ejecutivo comunitario llegó a la conclusión de que las medidas se ajustan a la legislación comunitaria sobre subvenciones públicas. La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, destacó que tras examinar detalladamente las medidas, la Comisión "tiene el convencimiento de que el programa textil español no distorsiona indebidamente la competencia en el mercado". El plan textil español fomentaba la investigación técnica, la reestructuración de zonas afectadas por cambios estructurales, los préstamos concedidos por la Empresa Nacional de Innovación S.A. (ENISA) destinados a modernizar las PYME, los préstamos preferenciales del ICO para la innovación, la participación colectiva en ferias y el asesoramiento sobre potencial de exportación, formación específica y mantenimiento en sus empleos de trabajadores de edad. La Comisión abrió una investigación detallada el 13 de noviembre de 2007, puesto que tenía dudas sobre la posible acumulación de las diferentes medidas ofrecidas por el programa. A lo largo de la investigación, las autoridades españolas aclararon estas dudas. En especial, demostraron que tanto sobre una base individual como acumulada se había respetado el umbral que permite conceder un máximo de 200.000 euros de ayuda a lo largo de tres años por empresa sin notificar a Bruselas. En cuanto a la medida sobre formación, su intensidad estaba por debajo del límite que fija la legislación comunitaria. En lo que respecta a mantener en el empleo a trabajadores de edad se aplicó principalmente a microempresas y su impacto en el mercado fue muy limitado, en la línea de la decisión de la Comisión de 10 de diciembre de 2008 por la que se autorizaba la ayuda destinada al fomento de la formación y al empleo de trabajadores de edad en el sector del calzado, los curtidos y la marroquinería. Por tanto, el Ejecutivo comunitario llegó a la conclusión de que los efectos positivos de la medida eran superiores a cualquier posible distorsión de la competencia que se pudiera producir.