Advierten de que el "síndrome de la clase turista" es cada vez más frecuente

  • Londres, 19 feb (EFE).- La introducción de nuevos aviones capaces de realizar vuelos de 20 horas y el abaratamiento de la aviación comercial han propiciado un incremento de la frecuencia de problemas médicos relacionados con el llamado "síndrome de la clase turista", según un estudio que publica hoy la revista médica "The Lancet".

Advierten de que el "síndrome de la clase turista" es cada vez más frecuente

Advierten de que el "síndrome de la clase turista" es cada vez más frecuente

Londres, 19 feb (EFE).- La introducción de nuevos aviones capaces de realizar vuelos de 20 horas y el abaratamiento de la aviación comercial han propiciado un incremento de la frecuencia de problemas médicos relacionados con el llamado "síndrome de la clase turista", según un estudio que publica hoy la revista médica "The Lancet".

"Los casos médicos en aviones han incrementado su frecuencia porque un número creciente de individuos con problemas médicos previos viajan en avión", se afirma en un trabajo firmado por el doctor Mark Gendreau, del Centro Médico Lahey de Burlington (EEUU).

El artículo indica también que "nuevos aviones como el Airbus A380 y el Boeing 777 LR, capaces de hacer viajes de hasta 20 horas, aumentan el número de viajeros con una condición médica subyacente que pueden sufrir cambios fisiológicos asociados al vuelo".

Los afectados son pasajeros con problemas cardiacos, pulmonares y vasculares, cuyas dolencias se ven exacerbadas por la reducción del oxígeno que produce la presurización de la cabina, en un proceso que es acumulativo en el caso de realizar más viajes.

El estudio hizo un seguimiento de pasajeros que sufrían obstrucción pulmonar crónica y constató que un 18 por ciento de ellos presentaban síntomas de dificultad respiratoria.

Recuerdan los investigadores que la presencia de gases en el organismo se expande un 30% en situaciones de presurización a gran altura y que esto se manifiesta en calambres y dolor auditivo.

En el caso de personas que han sido sometidas recientemente a una operación quirúrgica, esto puede convertirse en un problema grave, por lo que el estudio recomienda no viajar en avión hasta pasados al menos 14 días desde la intervención.

En líneas generales, el estudio de "The Lancet" indica que el riesgo de tromboembolia pulmonar se multiplica por cuatro cuando el vuelo dura más de ocho horas, especialmente en las personas que van sentadas en un asiento que no es de pasillo, dado que tienden a moverse y caminar menos durante la duración del vuelo.

En cuanto al "jet lag", la distorsión del ciclo del sueño producto de viajar entre zonas con alejados husos horarios, el estudio afirma que una dosis de melatonina de entre 0,5 y 5 gramos en el punto de destino ayuda a reducir los efectos.

Que un avión es una incubadora de enfermedades, infecciones y contagios quedó de manifiesto tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, donde la temporada de gripe se retrasó dos semanas, el mismo tiempo en que los vuelos comerciales permanecieron suspendidos o se redujeron de manera drástica.

Otras molestias asociadas a volar son la sequedad de ojos y nariz, la irritación cutánea, los mareos, los dolores de cabeza y la confusión, y la clave para disminuir su incidencia pasa por mejorar la calidad del aire que se respira en las cabinas y por ofrecer a los pasajeros asientos con espacio suficiente para moverse.

La conclusión del estudio es que "en la era de la aviación moderna, el entendimiento claro de las consecuencias médicas de los vuelos comerciales es una cuestión de importancia creciente".

"La gente debe tener en cuenta las posibles consecuencias de volar y los médicos deberían identificar a las personas con un riesgo potencial, además de informarles de los tratamientos que necesitan para viajar con seguridad", señalaron.