Trànsit prevé que 350.000 vehículos saldrán de Barcelona en la segunda fase de la operación salida

BARCELONA, 7 (EUROPA PRESS)

El Servei Català de Trànsit (SCT) prevé que 350.000 vehículos salgan del área metropolitana de Barcelona en la segunda fase de la operación salida de Semana Santa, entre las 15 horas del jueves y las 15 del viernes.

El director del SCT, Josep Pérez Moya, explicó hoy en rueda de prensa que esta segunda fase será "más potente" ya que se trata de un periodo con "más problemas en tanto que se concentra en pocos días una importante movilidad de ocio", y apuntó que "pueden haber momentos conflictivos".

La operación retorno, que se concentrará entre las 12 horas del domingo y las 24 horas del lunes, será la "más conflictiva", con la previsión de que regresen a Barcelona 545.000 vehículos. En la primera fase, que transcurrió entre el viernes y el sábado, salieron 485.000 vehículos, y según Pérez Moya, "fue escalonada y tranquila en Catalunya, a diferencia de otros lugares de España".

El director de Trànsit espera que se produzca un retorno "escalonado" que permita ganar en fluidez y "un retorno tranquilo y seguro de todos los usuarios". También será la prueba de fuego para muchos conductores que utilizarán las vías con sistema de velocidad variable y que no son habituales, aunque Pérez Moya confió en que "entiendan el funcionamiento y lo cumplan".

La movilidad durante esta Semana Santa se reducirá en torno a un 5 por ciento respecto a la del año pasado, siguiendo la tendencia de los últimos fines de semana, si bien Pérez Moya puntualizó que el buen tiempo previsto para el domingo y el lunes puede hacer que aumenten los desplazamientos de un solo día hacia la costa.

VÍAS CONFLICTIVAS

En la segunda fase de la operación salida, las vías más conflictivas serán la A-2 en Abrera, la AP-7 norte entre Montmeló y La Roca del Vallès y entre El Papiol y Martorell, la salida de Barcelona por la Diagonal --la B-23 entre Esplugues y Sant Joan Despí--, la C-16 entre Berga y Cercs, la AP-7 entre Tarragona y Altafulla, la N-145 entre La Seu d'Urgell y Andorra, la C-28 entre Vielha y Naut Aran, en la AP-7 norte en Girona y La Jonquera, y la C-31 norte en Platja d'Aro.

En el retorno, la A-2 en Esparreguera, la C-16 entre el Túnel del Cadí y Berga, la C-17 en Ripoll, la AP-7 sur entre Tarragona y Castellbisbal, la N-340 entre Torredembarra y Tarragona, la C-14 entre Ponts y Vilanova de l'Aguda, la N-145 en La Seu d'Urgell, la C-28 en Vielha, la AP-7 norte entre Maçanet de la Selva y Sant Celoni y la C-31 norte en Castell-Platja d'Aro.

Mejorará la fluidez la reciente inauguración del tercer carril de la AP-7 entre Salou y Banyeres del Penedès, así como el desdoblamiento de la autovía C-16 hasta Berga, de la autovía C-17 en Les Masies de Voltregà y de la C-35 entre Llagostera y Vidreres, del mismo modo que la puesta en marcha del nuevo tramo de la C-37, que incluye el Túnel de Bracons.

DISPOSITIVO POLICIAL

Los Mossos d'Esquadra desplegarán un dispositivo especial con 1.921 agentes a pie de carretera en toda Catalunya, que efectuarán 1.107 controles --401 de alcoholemia y drogas, 303 de casco y cinturón, 209 de transportes y 194 de velocidad--. Además, las patrullas incidirán en la vigilancia en las áreas de servicio y autopistas para evitar robos, especialmente a viajeros y a camiones.

Entre las medidas adicionales para mejorar la fluidez, Trànsit restringirá el paso de camiones en las principales vías de la operación salida y retorno, habilitará carriles en sentido contrario al habitual, cambiará la prioridad en rotondas y anulará vías lentas.